17/09/2016

Argentina

Michetti aportó testigos y justificó el dinero que le robaron de su casa

La vicepresidenta justificó de dónde habían salido los pesos y dólares que le fueron robados, y desvinculó a la Fundación SUMA de cualquier situación irregular.

La vicepresidenta Gabriela Michetti solicitó su sobreseimiento ante el juez federal Ariel Lijo en la causa en la que se la investiga por el origen del dinero que le fue robado en su casa la noche que Cambiemos ganó el balotaje.


Mediante un escrito presentado por sus abogados, Ricardo Gil Lavedra y Alicia Cano, Michetti justificó de dónde habían salido los pesos y dólares que le fueron robados, y desvinculó a la Fundación SUMA de cualquier situación irregular.


La funcionaria precisó que el dinero que le sustrajeron no era $ 200.000, si no “un poco menos” ($ 189.500), una suma recaudada “entre varias personas para hacer frente a los gastos de la cena anual de la Fundación SUMA”, que le había llevado su novio, Juan Tonelli Banfi, la noche anterior a la sustracción.


Esa cantidad fue el producto de una colecta que realizaron sus colaboradores Santiago Riobó, su hermana Silvina y el senador nacional Federico Pinedo.


“Santiago fue el encargado de recibir donaciones de parte de Alejandra Illia, María Conte-Grand, Fernando Subirats y José Ortiz Amaya. Mi hermana Silvina recaudó dinero que le donó Carlos Diez, Marcelo Domínguez, Claudia Nunia, Marcela Layún, Mario Michetti, Marta Mangas, Gerard Hugon y Alain Dujean”, indicó.


“Federico Pinedo, por su parte, reunió el dinero que le dio Andrés Ibarra, Marina Klemensiewicz, Francisco Irarrazabal, Hernán Lombardi, Gabriela Ricardes, Daniel Chain y Guillermo Montenegro”, añadió.


En cuanto a los dólares, insistió con que se trató de un préstamo de su pareja para costear un posgrado en el exterior de su hijo, y se lamentó: “No tenía ahorros que permitieran pagarle a mi hijo una carrera de posgrado en el exterior, como era su deseo”.


Según Michetti, el dinero estaba guardado circunstancialmente en un placard: “pensé dejarlo allí de modo momentáneo hasta que pudiera llevarlo a alguna caja de seguridad. Lamentablemente, los viajes y el fragor de la campaña electoral me lo impidieron”.



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