27/01/2017

Argentina

Bolivia pide explicaciones al embajador argentino por declaraciones de Bullrich

La ministra de Seguridad había acusado a "peruanos, paraguayos y bolivianos" por el aumento del narcotráfico en la Argentina.

Tras las declaraciones en que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, apuntara contra "peruanos, paraguayos y bolivianos" por el aumento del narcotráfico en la Argentina, Bolivia decidió convocar a Normando Álvarez, embajador argentino en ese país y hombre del riñón del gobernador jujeño Gerardo Morales, para dar explicaciones acerca de "desafortunadas" palabras de la funcionaria PRO.

 

El anuncio de la determinación del Gobierno de Evo Morales lo hizo su ministro de Gobierno, Carlos Romero, quien rechazó las "desafortunadas declaraciones" de Bullrich, ya que carecen "de datos que las respalden", y comparó las frases "estigmatizantes" de funcionaria PRO con el "discurso xenófobo" del flamante presidente de EEUU Donald Trump.

 

"Debemos rechazar esta suerte de estigmatización contra nuestros compatriotas bolivianos, que coincide con el discurso Trump, que es un discurso xenofóbico, en apariencia exacerbador de sentimientos patrioteros. En fin, no quisiera pensar que en el caso de mi colega, de la ministra argentina, esta pérdida de línea discursiva de sectores consevadores les esté llevando a hacer este tipo de estigmatizaciones", disparó Romero.

 

Según fuentes diplomáticas bolivianas consultadas por Política Argentina, "hace por lo menos medio siglo" que el Gobierno boliviano no convoca a un embajador argentino a dar explicaciones ante problemas entre ambos países, lo cual grafica la gravedad de la situación provocada por las declaraciones de Bullrich.

 

"Más de medio siglo en que nunca se había convocado a un embajador argentino. Al último que se convocó fue al de Estados Unidos (Philip Goldberg) y se lo echó", señalaron las mismas fuentes a este medio, en referencia a septiembre de 2008, cuando Evo Morales declaró "persona no grata" al funcionario norteamericano y ordenó que regrese a su país, ya que no quería "gente separatista ni divisionista ni que conspire contra la unidad".

 

Las declaraciones de Bullrich se dan en el marco del decreto que prepara el Gobierno de Macri para endurecer las políticas de migraciones argentinas, modificaiones que comenzaron con la oficialización de la creación de la Comisión Nacional de Fronteras, que estará compuesta por funcionarios de los distintos Ministerios y de las distintas fuerzas de seguridad nacional en búsqueda de establecer un mayor control en los pasos fronterizos.

 

Los incovenientes con Bolivia tuvieron su precedente a fines del año pasado, cuando el presidente Morales condenó el arresto de Milagro Sala fogoneado por el gobierno nacional argentino: "No se puede silenciar la voz de los humildes. Milagro Sala representa la lucha de todos los movimientos sociales". (Política Argentina)




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