26/02/2020

Argentina

realidades

El coronavirus mata menos que la gripe

Mitos y realidades de una epidemia que por ahora tiene más efecto en la prensa que en la salud de la población. Mitos y verdades.
El coronavirus mata menos que la gripe | El Diario 24 Ampliar (1 fotos)

El coronavirus mata menos que la gripe

Lo primero que hay que saber, si se habla del coronavirus es que "pandemia" no significa "apocalipsis" y que no mata más que la gripe común. Los científicos y las autoridades de todo el mundo se empeñan en transmitir el mensaje de que conviene mantener la calma y, sin embargo, los miedos entre la población —avivados muchas veces por la prensa— siguen extendiéndose a mayor velocidad que el coronavirus.

Lo que resulta significativo es que que la Organización Mundial de la Salud en su último mensaje en Twitter, alerta de la “estigmatización pública” y del “aumento de prejuicios dañinos” contra cierta población, y no de los contagios.

Este organismo de las Naciones Unidas sigue considerando “alto” el riesgo por coronavirus a nivel internacional, mientras en China continúa siendo “muy alto”. Ya se ha declarado la “emergencia mundial” por el coronavirus hace unas semanas y ha alertado de que podrá convertirse en “pandemia”, aunque no todavía. ¿Qué significa eso y qué no significa?

Pandemia no es apocalipsis. “Usar la palabra pandemia ahora no se corresponde con los hechos, pero sí puede dar miedo”, señaló Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud. “No vivimos en un mundo binario, en lo que todo es blanco o negro”.

Agregó: “De momento, no estamos asistiendo a una expansión global incontenida de este coronavirus, ni estamos viendo signos de enfermedad severa o muerte a gran escala. ¿Tiene este virus el potencial de convertirse en pandemia? Totalmente. ¿Estamos ya ahí? Según nuestros análisis, todavía no”, dijo.

Esto es: se hablaría de “pandemia” si la enfermedad tuviera una “expansión global incontenida”, pero no es el caso. La expansión está geográficamente localizada y, por el momento, contenida.

También se debe tener en cuenta que la tasa de mortalidad del coronavirus es muy baja.  La tasa de mortalidad del COVID-19 (el virus del que hablamos) está entre el 2 y el 4 por ciento en Wuhan (China, epicentro del coronavirus) y en el 0,7 por ciento en el resto del mundo.

La gripe común tiene más mortalidad que el coronavirus. En solo un año, la gripe causó muchos más casos y muertes que COVID-19. Dicho esto, es cierto que el porcentaje de contagio es alto, pero también la tasa de personas que se recuperan de la enfermedad.

En (casi) todos los casos: la edad de los pacientes fallecidos es de 77, 78, 80, 84, 88 años. O bien más jóvenes, como un hombre de 62 años de Castiglione D’Adda, pero con varias enfermedades crónicas.

Como explica el doctor Manuel Menduiña, especialista en Medicina Interna del Hospital Virgen de las Nieves de Granada, España, da la impresión de que el coronavirus causa estragos más rápidamente en países desarrollados porque allí hay “mucha población anciana y muchos pacientes crónicos”, que son los más vulnerables a los virus.

Los síntomas del COVID-19 (fiebre, tos, dificultad para respirar) tampoco son mucho más agudos que los de una gripe. La enfermedad sólo se agrava, normalmente, en casos de comorbilidad, es decir, en personas con problemas del corazón y respiratorios o de edad avanzada.



Recomienda esta nota: