16/05/2020

Tucumán

HISTORIA DE ENTREGA POR LA EDUCACIÓN

El maestro que enseña con celular: “pago $ 4.000 de teléfono”

La historia de un docente argentino que realiza todos los días un gran sacrificio para poder cumplir con sus alumnos.

David Navarro es docente de Historia, Filosofía, Sociología, Derechos Humanos y Ciencias Políticas en las escuelas secundarias de Cóndor Huasi y de Mancopa, en el departamento Leales, de la provincia de Tucumán.

Se pasa todo el día subiendo y descargando fotos de las tareas de sus 260 alumnos por Google Drive. Hoja por hoja. También atiende todo el día sus grupos de WhatsApp de estudiantes, docentes y padres.

David no tiene descanso porque también es “amo de casa”. Vive en El Cevilar, departamento Leales, está separado de su mujer pero tiene a su cargo dos hijos, una niña de seis años, con quien debe desempeñar su rol de padre y hacerla hacer sus tareas escolares, y un niño con discapacidad, que le requiere muchos cuidados.


Se le bloqué la netbook…

El problema es que todas las tareas escolares y docentes las hace desde su celular, porque durante la cuarentena se bloqueó la netbook de Conectar Igualdad y ya no la pudo volver a usar.

“Para colmo aunque pago un abono caro, con tantas horas de internet entre los deberes de mis hijos y mis alumnos los datos me duran muy poco. Pago más de 4.000 pesos en teléfono todos los meses aparte del abono”, confiesa.

David al principio se quejaba cuando sus alumnos le mandan la tarea después de las 21. Pero desde que supo porqué ya no protesta más: “una vez le pregunto a uno, fulanito, por qué me mandás siempre tan tarde la tarea. Y me contesta, disculpe profesor, es que mi papá recién llega de trabajar”.

El profe David apenas tiene tiempo para cocinar y vuelve al celular. La resolución sobre la evaluación y seguimiento a los alumnos le causó mucha preocupación.

“No voy a poder hacer tablas e informes que me piden ahí, en mi celular no tengo esa herramienta, la tenía en la computadora del gobierno que se me ha bloqueado. Por eso todo lo hago en forma manuscrita. Ni siquiera puedo ir al ciber porque está cerrado. Todo me manejo por audio, foto y WhatsApp. Al comienzo de la cuarentena fue el peor momento porque todos nos quedamos sin crédito y los pocos negocios que hay acá en Cevilar se habían quedado sin tarjetas. Muchos se fueron a Banda del Río Salí para sacar fotocopias y ahí casi los meten presos por burlar la cuarentena”, ríe sin ganas.

La historia de un sacrificado docente argentino que, seguramente muchos otros como él, pasan por una situación similar en el marco de esta cuarentena.

Fuente: La Gaceta.


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