11/07/2020

Argentina

HISTORIA

Le prestó el vientre a su hermana y dio a luz a su sobrino

Marité ya era mamá cuando se ofreció a gestar al bebé para cumplir el sueño de Tamara y Juan Carlos. Conocé esta hermosa historia de vida.

Ismael nació por cesárea anoche, a las 22.45, con 38 semanas de gestación, y es el primer caso de gestación por subrogación en la provincia de Neuquén, después de que Marité Cides les cumpliera el sueño de tener un hijo a su hermana Tamara y su cuñado Juan Carlos.

"Nunca voy a dejar de agradecerle a mi hermana el gesto de amor que tuvo al decidir llevar adelante el embarazo para que yo pudiera tener un hijo", contó Tamara.

Su historia fue conocida en febrero cuando Marité, la más chica de la familia, confirmaba que mediante el método de gestación subrogada daría a luz a su sobrino.

El 1 de julio, juntas entraron a la sala de partos de la Clínica San Lucas de Neuquén para recibir a Ricardo Ismael. "Queríamos que fuera por parto normal. Marité empezó a tener contracciones, pero finalmente al no haber dilatación, nació por cesárea", explicó Tamara.


Un paso adelante

Hoy, gracias a una autorización del Poder Judicial de Neuquén, inédita en la provincia, y al amor inmenso de su hermana Marité, Tamara puede tener en brazos y amamantar a su bebé.

Sin embargo, la mujer relató que el camino para lograr la maternidad fue difícil: en 2009, le detectaron hipotiroidismo y debió someterse a una cirugía porque, por un defecto de nacimiento, tenía las trompas de falopio obstruidas. "Ese mismo año pierdo mi primer embarazo, tenía un mes, era muy prematuro", contó.

Dos años después, en 2011, los médicos le diagnosticaron una enfermedad llamada púrpura trombocitopénica, en la cual los órganos inmunitarios producen anticuerpos contra las plaquetas, las reconoce como células extrañas y las destruye.

"Estuvimos un año luchando con corticoides, transfusiones, estuve varias veces internada sin poder estabilizarme", contó Tamara y agregó: "En uno de esos momentos de dosis muy elevadas de corticoides, empecé con hemorragias y determinaron que había perdido otro embarazo. También muy prematuro, no llegaba a tener un mes".


En el 2014, "quedé embarazada por tercera vez, pero en julio de ese año, con 24 semanas de gestación, por una trombosis nació mi bebé prematura, duró cinco días en neonatología y lamentablemente falleció. Fue uno de los golpes más duros que nos pudo tocar vivir", expresó.

Además, la mujer recordó: "En ese momento, mi hermana había tenido a su bebé dos semanas antes y me ofreció su vientre para que yo pudiera ser mamá. Entonces le dije que todavía tenía mi útero y mis esperanzas de ser madre".

En 2016, Tamara volvió a quedar embarazada y a las 16 semanas, en una ecografía de control, le descubrieron que tenía acortamiento de cuello uterino y estaba empezando a dilatar: "Me derivaron urgente a la clínica y me hicieron un cerclaje", un procedimiento médico a través del cual se cierra el cuello uterino durante el embarazo a fin de prevenir un aborto espontáneo o un parto prematuro.

"Después de una semana, me dieron el alta, pero el 20 de agosto empecé con fiebre, mi marido me llevó al médico y, para ese momento, mi bebé no tenía latidos. Se decidió provocar el parto y lo último que me acuerdo es haber hecho el pujo", señaló.


Un gesto de amor

Tamara pasó 17 días en terapia intensiva, sufrió una sepsis y cuatro paros cardíacos. "La doctora me dijo que para poder salvar mi vida tuvieron que extraerme el útero. Para mí fue devastador", expresó.

"En ese momento, mi hermana me volvió a ofrecer su útero. Yo tenía miedo de que ella sufriera todo lo que yo sufrí. Jamás tuve miedo porque ella no me entregara al bebé o por el qué dirán", confesó la mujer, que finalmente aceptó la propuesta de Marité.

Un poco más de dos años después, en noviembre de 2018, tras recibir el apoyo de su médico y contactarse con un abogado, Tamara y Juan Carlos recibieron la autorización judicial para poder realizar la gestación por subrogación, y la inscripción en el registro civil del bebé a nombre de la pareja.

Finalmente, el año pasado, tras la aceptación del fallo por parte del Instituto de Seguridad Social de Neuquén, Tamara pudo comenzar un tratamiento de estimulación ovárica, a través del cual lograron extraerle 12 óvulos que permitieron crear seis embriones.


Fuente: TN y Télam




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