23/07/2020

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VIDEO Angustiada, Viviana Canosa pidió: “Señor Presidente ojalá no me llame nunca más"

La conductora de "Nada Personal" habló en su programa de los mensajes que recibió de Alberto Fernández.

Viviana Canosa aseguró haber recido mensajes intimidatorios de Alberto Fernández. Lejos de dar marcha atrás o retractarse, ayer por la noche redobló la apuesta en su programa Nada Personal y habló emocionada y al borde de las lágrimás en su programa.


“Debo decir que preferiría estar en mi casa, abrazada a mi hija en la cama, mirando cualquier programa de televisión. Pero me toca estar acá y aclarar esto que pasó”, comenzó diciendo Canosa.

Y explicó: “Le había escrito una carta al Presidente para leerla, había hecho el racconto de todas las cosas que pasaron en los últimos diez o quince días. O en los últimos meses, tres o cuatro meses. De los mensajes del Presidente a mi persona antes de empezar el programa, durante el programa e, inclusive, después del programa”.

Continuó: “Seguramente, ese mensaje del que hablé el otro día fue el que rebalsó la copa. Porque eso que conté ahí, en la radio, me hizo sentir muy mal. Me hizo sentir que no tiene ningún sentido seguir trabajando en lo que me gusta, en lo que me apasiona, en lo que me hace feliz. Y quise mandar, como dije ahí, todo a la mierda”.

La conductora explicó que se refería a un mensaje que Fernández le había mandado el 30 de junio, antes de empezar el programa. “Ese día estaba de invitado Diego Guelar. Yo en el camarín tengo mala señal porque está en el subsuelo. Entonces, cuando recibo un mensaje del Presidente que era un retuit que me hacía, con toda mi inocencia le digo: ‘No baja, no lo puedo ver. Contame de qué se trata'. Y le pongo signos de interrogación. Y al rato, cuando vi que no me contestaba pero sí me había clavado el visto, dije: ‘Debe ser algo malo'. Entonces le dejo un mensaje mientras venía para el piso: ‘Lo voy a ver desde mi casa, debe ser con mala leche porque si no me hubieras contado. No sé, es un tuit de quién...‘”.

Relató que recién vio el mensaje cuando llegó a su casa. “Tipo dos de la mañana, cuando ya había dormido a mi hija, estaba en la cama, me había dado un baño y estaba descansando, lo pude ver. Me mandaba un tuit rarísimo que yo no entendía. Y me decía todo eso que decía en ese audio: que me quería mucho, que por eso me lo decía, que me cuidara, que se me iba a volver todo en contra y otras tantas cosas que no viene al caso decir. Insisto, no es la primera vez”, explicó la conductora.

Y continuó: “Le puse, primero desde un lugar más naif: ‘¿Lo viste bien? Está sacado de contexto, no tiene sentido un programa entero resumido en treinta o cuarenta segundos. Hasta que me empecé a dar cuenta de que estaba todo mal. Y le escribí tres mensajes súper fuertes hablándole de abuso de poder y de otras cosas. Y me arrepentí y borré los tres mensajes. Porque me parecía que era redoblar la apuesta. Y finalmente, es el Presidente y tuve miedo. Y simplemente, le puse: ‘Respiré profundo, tomemos un café cuando quieras'. Pero a la mañana siguiente, cuando me levanté, se me paralizó todo el cuerpo”.

Viviana relató cuáles fueron sus sensaciones. “Sentía un nudo en la garganta, otro en el estómago, me dolía la cabeza...Y no sentía las piernas. Mi nivel de pánico era extremo. El corazón se me salía del cuerpo. En ese momento pensé en llamar al dueño del canal, a quien le agradezco mucho, Carlos Lorefice, para decirle que no quería seguir trabajando. Que mi vida no era un programa de televisión. Que no lo valía. Y me sentía absolutamente vulnerable, impotente. Me enojé. Pero, básicamente, tuve mucho miedo”.

Finalmente sostuvo: “Era como el Estado contra mí. ¿Por qué? Si lo único que hago es trabajar. Yo no estoy ni de un lado ni del otro de la grieta. Yo no quiero estar ahí. Este programa se hace con todas las voces todas las noches. Y yo le quiero decir al Presidente que ojalá no me llame nunca más. Que no me moleste más. Que me deje trabajar en libertad, que me la merezco, que me la gané. Que soy una mina de bien. Laburadora. Decente. Digo lo que pienso. Vivo en libertad, soy libre. Yo no soy ni quiero ser un títere de nadie”



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