16/11/2020

Argentina

ANÁLISIS

"Existe una relación entre Covid-19 y ACV", dijo el presidente de la Sociedad de Neurología de Tucumán

El Dr. Jerónimo Cossio dijo que se sigue analizando el contexto de la pandemia y que hubo que modificar y adaptar protocolos desde que se conoció la enfermedad.

La llegada del coronavirus al mundo significó un enorme desafío para los médicos y trabajadores de la salud que pelean a diario con una enfermedad que no terminar de conocer y que sigue causando sorpresa por sus por la forma en la que los síntomas, gravedad y secuelas se manifiestan de forma tan diferente en las personas.


Al respecto, el presidente de la Sociedad de Neurología de Tucumán, Dr. Jerónimo Cossio relató cómo vienen trabajando los neurólogos de la provincia, en el marco de un análisis entre la relación que pueda existir entre la pandemia y los accidentes cerebrovasculares.

“Creo que cuando termine la pandemia vamos a tener la información suficiente para poder analizar y poder definir cuál es el tipo de relación (causal o casual). Conociendo esto, todas las medidas de bioseguridad han sido adoptadas según las recomendaciones por parte del comité de infectología del Hospital Padilla tanto para la atención prehospitalaria de los pacientes como para la atención hospitalaria. La asistencia del ACV comienza en el domicilio del paciente. Tenemos una ambulancia exclusiva que busca a quien observamos con sospechas de ACV y lo lleva al hospital. Entonces, tanto la atención prehospitalaria como hospitalaria han sido adaptadas a la pandemia”, expresó el galeno.

A partir de esto, los especialistas indagan a los pacientes por síntomas y signos relacionados al covid: fiebre, pérdida o disminución del olfato, falta de aire, entre otros, por lo que se habla de un trabajo mucho más específico.

“Cosas que antes no teníamos en cuenta, ahora los estamos considerando como elementos importantes en el interrogatorio porque, en caso de ser positivo, alteraría la circulación del paciente. Al momento de hacer las imágenes, no solamente valoramos al cerebro sino que prestamos atención a patologías respiratorias. Hacemos tomografías de pulmón identificando aquellos patrones que son compatibles con COVID-19 como la neumonía bilateral, el patrón de vidrio esmerilado y por lo tanto hemos tenido que afinar el ojo en estos tipos de patrones que no estábamos acostumbrados a verlos y reconocerlos siempre con la ayuda de especialistas en patologías respiratorias. Finalmente, la toma de muestras con hisopados nasofaríngeos para aquellos pacientes con sospechas de covid”, añadió.

En ese sentido, explicó que se debieron modificar los protocolos para poder resguardarse de la pandemia: “En el Hospital Padilla hemos tenido que llevar a cabo una reestructuración de gran parte del funcionamiento, hemos tenido que rediseñar los circuitos de circulación del paciente, tanto de la atención ambulatoria como de emergencia y tanto del personal del hospital como del personal asistido. Se han modificado las medidas de bioseguridad, la forma de interrogar y revisar a los pacientes. Incluso la forma de relacionarnos entre nosotros como personal del hospital. De esta manera el servicio de neurología del hospital también tuvo una participación muy activa ya que muchos neurólogos -y residentes de neurología- cubrieron y siguen cubriendo guardias en salas de covid, no solamente en el Hospital Padilla sino también en salas de covid de otros (nosocomios) como el Hospital del Este”.

Los accidentes cerebrovasculares ocurren de manera predominante en mayores de 65 años, sin embargo, pueden ocurrir también en niños, adolescentes y adultos jóvenes. El profesional destaca que el 95% de los pacientes sufren un ACV por una exposición crónica a factores de riesgo cardiovasculares.



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