01/02/2021

Argentina

REVELADOR

VIDEO Los estremecedores detalles de las últimas horas de Diego Maradona según la cocinera

"Monona" Rodríguez contó cómo vivía el Diez en la casa de Tigre, sus costumbres, el trato con sus hijas y lo que le gustaba hacer a diario.

Romina Milagros Rodríguez, la cocinera que trabajaba en la casa de Tigre en la que se alojó Diego Maradona después de su operación en la cabeza, brindó un fuerte testimonio sobre los últimos días con vida del Diez. Según la propia Rodríguez, ese 25 de noviembre en que el ídolo murió le pidieron que lo reanime pero no sabía cómo hacerlo. También contó cómo vivió la noche anterior, cuando Maradona estaba cansado y sin hambre.


“Esa noche no quería comer, le hago un sándwich y un té. Dicen que no comió, pero es mentira, yo los conté y faltaba uno. Se lo comió él, es mentira que no comió. No quería sacarse la remera, quiero dormir me dijo”, aseguró.

Sobre la mañana en la que Maradona murió, contó: “No sé si es verdad o mentira que lo escucharon moverse. Yo cuando lo vi ya estaba ahí. Lo único que recuerdo es el conteo que no quiero ni acordarme, ‘1, 2, 3, vamos’. Es muy fuerte”, explicó sobre el momento en el que una enfermera trataba de resucitarlo con maniobras cardíacas.

“Estábamos todos tratando de revivirlo. Estaba la enfermera con el de seguridad. Es mentira que la psiquiatra le hacía el RCP, si no sabía ni cómo se hacía. Me decían a mí que le haga respiración, no podía. Era una locura, ese conteo quedó en mi cabeza por días. En el medio vino un médico vecino y nos dijo que siguiéramos haciendo eso. Estábamos todos afuera y salió una médica y dice ‘ya está’”, añadió.

“Para mí, él dijo basta de todo. Si decimos como era él, hacía milagros, podría estar vivo. Para mí que estaba cansado”, concluyó.

Quién era Monona

“Monona”, apodada así por el propio Maradona, contó que el día del exfutbolista arrancaba temprano: tomaba el desayuno a las ocho de la mañana y luego, en ocasiones, se ponía a escuchar canciones de Rodrigo Tapari. “Era divino, como un chico a veces, nos reíamos, bailábamos, lo retaba”, aseguró durante una entrevista con El show de los escandalones.

“Había que llevarlo, su malhumor. Si no quiere comer no comía, tenía sus horarios, era todo como él quería, siempre manejó todo. Quería poner a dieta a todos, lechuga y tomate para todos me decía”, continuó Romina. Y agregó: “Lo trataba de ‘usted’, de ‘vos’, ‘Dieguito’, ‘mi enano“. Según cómo estaba. Todos los días a las 19 le gustaba bailar, ir al fogón. A él más que todo le faltaba una mamá. Extrañaba mucho a su madre”.

También se refirió a cómo era la relación del exfutbolista con sus hijas. “Las hijas estuvieron siempre. Gianinna, cuando la llamaba, estaba. Con Jana era otro vínculo, no era lo mismo que con las otras. Era paternal pero no tan pegada como con los otros chicos. Eran todos iguales pero era distinto. Dalma también, pero se hablaba mucho por teléfono. Todos los hijos estuvieron presentes”, aseguró.



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