12/07/2021

Argentina

VALIOSO EJEMPLO

Practican la medicina social en pueblos y parajes del país con el legado de René Favaloro

Profesionales que ejercen y estudian esa especialidad resaltan la importancia de dotar a los egresados de una "mirada social".

En el Día Nacional de la Medicina Social, que conmemora el nacimiento del doctor René Favaloro, profesionales que ejercen y estudian esta especialidad reflexionaron sobre sus potencialidades en pandemia.
Raquel Vázquez, médica clínica egresada de la primera promoción de la Universidad Favaloro en 1998 y hoy docente en la misma institución, tiene a su cargo, la coordinación de la práctica final obligatoria del último año de la carrera de Medicina, a la que denominan "rotación rural".
René Favaloro fue el creador de esta práctica y su objetivo, detalla Raquel a Télam, "era que los egresados incorporen una mirada social y devolver a la sociedad el conocimiento adquirido para educar y prevenir enfermedades".
La medicina social "tiene que ver con actividades de prevención primaria de las enfermedades y atención oportuna", explicó la doctora a Télam. Y agregó que se vincula a lo rural "porque hay lugares muy alejados de los centros urbanos, donde las personas no llegan al hospital por falta de recursos económicos o de movilidad".
Camila Abud (28) es residente de segundo año de Cardiología de la Fundación Favaloro e hizo la práctica de rotación rural hace tres años. En su caso, viajó a Frías, en la provincia de Santiago del Estero.
Allí estuvo durante tres meses viviendo en un hospital y recorrió distintos pueblos que no contaban con agua potable, ni luz y "si no íbamos no tenían forma de llegar a la salud", dijo a Télam.
En ese lugar, aprendió "nuevas maneras de resolver situaciones sin tener toda la aparatología que tenemos la suerte de tener en Favaloro".
"Nos encontramos con realidades muy diferentes -rememora Camila-: nenes con lesiones de hace días que se la aguantaban sin antibióticos; y si tenían una urgencia como apendicitis no contaban con la plata para pagar el traslado ni la intervención".
La promoción de Camila recorrió casa por casa para relevar cuál era la problemática de salud más importante, detectar las enfermedades prevalentes de la salud de cada lugar y determinar si tenían relación entre ellas.
Otra experiencia
Otra alumna, Carla Settepassi (28), está cursando el último de la carrera de medicina, participa del voluntariado y contó a Télam: "Controlamos los signos vitales a los pacientes internados, generamos vínculos, saben que siempre va a alguien de voluntariado a hablarles, nos cuentan su vida, es otra relación la que se forma con el paciente al tener más tiempo en el hospital y haciendo esas cosas básicas".
"De lo que me cuentan, si veo que algo es relevante para el caso, se lo transmito a los médicos de planta o al enfermero si es algo que ellos pueden ayudar en el momento, por ejemplo, dolor de cabeza, angustia. Cada paciente tiene una historia diferente", completa la estudiante.

En el Día Nacional de la Medicina Social, que conmemora el nacimiento del doctor René Favaloro, profesionales que ejercen y estudian esta especialidad reflexionaron sobre sus potencialidades en pandemia.

Raquel Vázquez, médica clínica egresada de la primera promoción de la Universidad Favaloro en 1998 y hoy docente en la misma institución, tiene a su cargo, la coordinación de la práctica final obligatoria del último año de la carrera de Medicina, a la que denominan "rotación rural".

René Favaloro fue el creador de esta práctica y su objetivo, detalla Raquel a Télam, "era que los egresados incorporen una mirada social y devolver a la sociedad el conocimiento adquirido para educar y prevenir enfermedades".

La medicina social "tiene que ver con actividades de prevención primaria de las enfermedades y atención oportuna", explicó la doctora a Télam. Y agregó que se vincula a lo rural "porque hay lugares muy alejados de los centros urbanos, donde las personas no llegan al hospital por falta de recursos económicos o de movilidad".

Camila Abud (28) es residente de segundo año de Cardiología de la Fundación Favaloro e hizo la práctica de rotación rural hace tres años. En su caso, viajó a Frías, en la provincia de Santiago del Estero.

Allí estuvo durante tres meses viviendo en un hospital y recorrió distintos pueblos que no contaban con agua potable, ni luz y "si no íbamos no tenían forma de llegar a la salud", dijo a Télam.

En ese lugar, aprendió "nuevas maneras de resolver situaciones sin tener toda la aparatología que tenemos la suerte de tener en Favaloro".

"Nos encontramos con realidades muy diferentes -rememora Camila-: nenes con lesiones de hace días que se la aguantaban sin antibióticos; y si tenían una urgencia como apendicitis no contaban con la plata para pagar el traslado ni la intervención".

La promoción de Camila recorrió casa por casa para relevar cuál era la problemática de salud más importante, detectar las enfermedades prevalentes de la salud de cada lugar y determinar si tenían relación entre ellas.

Otra experiencia

Otra alumna, Carla Settepassi (28), está cursando el último de la carrera de medicina, participa del voluntariado y contó a Télam: "Controlamos los signos vitales a los pacientes internados, generamos vínculos, saben que siempre va a alguien de voluntariado a hablarles, nos cuentan su vida, es otra relación la que se forma con el paciente al tener más tiempo en el hospital y haciendo esas cosas básicas".

"De lo que me cuentan, si veo que algo es relevante para el caso, se lo transmito a los médicos de planta o al enfermero si es algo que ellos pueden ayudar en el momento, por ejemplo, dolor de cabeza, angustia. Cada paciente tiene una historia diferente", completa la estudiante.



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