10/11/2021

Argentina

CORONAVIRUS

El Gobierno descarta la vacunación obligatoria para el personal de salud

En el Ministerio de Salud de la Nación aseguran que la inoculación en ese grupo es “muy alta” y no desestiman que la aplicación de terceras dosis comience a fin de año.

La discusión por la vacunación obligatoria en el personal de salud empezó a tomar forma ante el riesgo que aún supone el coronavirus alrededor del planeta. El último país en tomar esta medida fue Gran Bretaña, que anunció que todo el personal de salud que trabaja a diario con pacientes deberá tener los esquemas completos contra el COVID-19 a partir de abril de 2022.

La medida responde a que las autoridades estiman que unos 100 mil trabajadores del sector aún no están vacunados, lo que pone en riesgo a las personas ante la circulación de la variante Delta de COVID-19, el linaje más peligroso de todos.

En este contexto en el Ministerio de Salud de la Nación aseguran que por el momento no está en análisis tomar una medida de esta clase y sostienen que el nivel de inoculación entre los profesionales de la salud es “muy elevado”. Según la última actualización del Monitor Público de Vacunación, se aplicaron 3.933.382 en estos profesionales. La inoculación de los médicos y del resto del personal comenzó en diciembre de 2020, tras el arribo de las primeras dosis de Sputnik V.

“La aplicación en el personal de salud es un número altísimo, el grado de adhesión a las vacunas de la población argentina en general es de los más altos en el mundo”, le dice a TN una fuente de Salud.

Este miércoles el Ministerio de Salud de la Nación informó que se comenzarán a aplicar refuerzos en el personal de salud y en los mayores de 70 años que hayan recibido su segunda dosis hace más de seis meses. Se trata de una estrategia que busca blindar a este sector de la sociedad ante el peligro de la variante Delta. La inoculación comenzaría a fin de año o a principios de 2022. Así se decidió durante una reunión que protagonizaron las autoridades de Salud con la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn) y el Comité de Expertos. Cada jurisdicción podrá iniciar esta estrategia de acuerdo a su plan operativo.

“La intención es tener este espacio de articulación, como siempre, entre la CoNaIn y el Comité de Expertos porque tenemos por delante la continuidad de la campaña de vacunación contra COVID-19 y la importancia de avanzar en la aplicación del refuerzo como lo han expresado los ministros y ministras de todo el país por cuestiones operativas”, explicó el subsecretario de Estrategias Sanitarias, Juan Manuel Castelli.

 

La Argentina ya inició la aplicación de terceras dosis contra el coronavirus

En la Argentina ya comenzaron a aplicarse terceras dosis en personas mayores de 50 años que hayan recibido dos dosis de Sinopharm y en los mayores de 3 años inmunocomprometidos que hayan iniciado su esquema con cualquiera de las vacunas. Según datos oficiales ya son 322.356 las aplicaciones de dosis adicionales. Para colocar estos “refuerzos” el Ministerio de Salud de la Nación utiliza sueros de AstraZeneca.

La tercera dosis funciona como un complemento del esquema primario de quienes recibieron las dosis producidas por el laboratorio chino Sinopharm.

Hasta el momento en el país se aplicaron 62.442.939 vacunas, de las que 35.285.979 corresponden a primeras dosis y 26.875.476 a quienes tienen el esquema completo.

 

El Gobierno está en alerta por un grupo que no tiene el esquema completo

Desde hace semanas, un dato preocupa a la ministra de Salud de la Nación Carla Vizzotti y a sus funcionarios de más confianza: buena parte de las personas de entre 18 y 40 años no completan sus esquemas de vacunación en medio del avance de la variante Delta de coronavirus, el linaje más peligroso de todos.

“Vemos un alto nivel de ausentismo en ese grupo etario. Entre un 30 y 40 por ciento de los que tienen entre 18 y 40 años no se aplicó la segunda dosis de la vacuna”, le dice a TN un alto funcionario de la cartera de Salud.

Que no se inoculen genera un doble problema para la Casa Rosada: se trata de personas que en caso de contagiarse de COVID-19 no están completamente inmunizadas y, por otro lado, al haber recibido solo una aplicación persiste el riesgo de que transmitan el virus con mayor facilidad.

“Persiste en la sociedad una percepción de que bajó el riesgo, que la pandemia ya pasó y como tienen una dosis no van a buscar la segunda”, agrega la misma fuente consultada por TN.




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