18/04/2022

Argentina

Primer Puesto

Según el listado global, Argentina lidera el ranking de consumo de carne

Por: Rocío Cortéz
Según datos del Ministerio de Agricultura de la Nación en base a otras fuentes de información en el mundo, la Argentina quedó nuevamente primera con 48 kilos por habitante por año.

Argentina volvió a tener en 2021 el mayor consumo por habitante de carne vacuna del mundo, aunque, a diferencia de 2020, ahora seguido más de cerca por Uruguay, el segundo en el listado global.

En 2020, en la Argentina hubo consumo de ese alimento el equivalente a 50 kilos por habitante por año, versus 45,7 kilos en Uruguay y 37,3 kilos en los Estados Unidos, entre otros países.

En tanto, en 2021, según datos del Ministerio de Agricultura de la Nación en base a otras fuentes de información en el mundo, la Argentina quedó nuevamente primera con 48 kilos por habitante por año, mientras que Uruguay subió a 46 kilos y los Estados Unidos a 39 kilos por habitante por año.

Así como la Argentina sigue liderando en el consumo de carne vacuna, Estados Unidos lo es cuando se suman las tres principales carnes: esto es bovina, porcina y aviar. En este caso, EE.UU. tuvo en 2021 el mayor consumo entre las tres carnes con 127 kilos por habitante por año, seguido por la Argentina con 109 kilos. Cuando se ve el total de las carnes, el tercer puesto fue para Australia con 97 kilos.

 

Volviendo al ranking específico de carne vacuna, en 2020 Australia fue cuarta con 28,1 kilos por habitante y Brasil quedó en el quinto lugar con 27,7 kilos. En tanto, en 2021 Australia y Brasil marcaron 26 kilos.

 

Por una mezcla de caída en el poder adquisitivo y el crecimiento de carnes alternativas como la aviar y porcina, en la Argentina el consumo estrictamente de carne vacuna por habitante viene en baja y muestra una retracción en torno del 30% versus 2008, según fuentes del sector privado.

 

No obstante, la Argentina, como lo muestran los datos de 2021, volvió a liderar en el consumo de esta carne. El tema es seguido de cerca por Agricultura, donde se insiste en la necesidad de cuidar el stock para compatibilizar mercado interno y exportación.

 

En la cartera que conduce Julián Domínguez recordaron que la peste porcina africana que afectó a los países del sudeste asiático, y en particular a China, generó un desabastecimiento de carnes lo que repercutió con más demanda para países exportadores como la Argentina.

 

En la cartera oficial sostienen que, “en paralelo”, la evolución del stock durante 2019 y 2020 generó la pérdida de 1,5 millones de cabezas. “Se faenaron 900.000 madres y esto trajo aparejada una disminución en el nacimiento de terneros”, dijeron en Agricultura.

 

Para este año, luego de las restricciones a las exportaciones en 2021, el Gobierno liberó las ventas al exterior de las vacas categorías D y E, que son de descarte pero que tienen una fuerte demanda de China, el mayor comprador de la Argentina. En tanto, en su momento se había quedado con entidades del sector en esperar al dato del stock a conocerse este mes para hacer una evaluación. En rigor, había quedado pendiente de estudio otra categoría de vaca, la C.

 

En Agricultura dijeron a este medio que se llegó a la segunda quincena de este mes “con los datos de stock del año 2021 cerrados, analizados y consensuados para volver a realizar una evaluación de cómo el volumen de exportación y consumo (800.000 toneladas exportadas y 2.2 millones de consumo) repercutieron sobre el stock nacional durante el año pasado”. Y agregaron que este semana se dirá “cuál es el stock nacional al 31/12/2021″. Vale recordar, por otra parte, que con cámaras de la industria frigorífica se vienen haciendo reuniones semanales sobre la marcha de las exportaciones.

 

“Es nuestro propósito un crecimiento sostenido en el volumen de carne producida manteniendo intacto nuestro recurso a través de mayor producción lograda a través de una mejor eficiencia”, indicaron.

 

Por su parte, José María Romero, subsecretario de Ganadería del Ministerio de Agricultura, se refirió a acciones que está haciendo la cartera de Domínguez, como el plan GanAr con créditos por $100.000 millones. Allí destacan que el mundo demandará 4 millones de toneladas adicionales de carne vacuna para 2030 solo “para cubrir el crecimiento demográfico mundial y mejorar la alimentación ante las desigualdades a nivel global” y que el país tienen un desafío al respecto.

 

“La ganadería argentina debe enfrentar ese desafío y tiene todas las herramientas para ello. Nuestra forma de producir reúne las condiciones para ser una de las más sostenibles del planeta y esa condición no debe resumirse tan solo a lo ambiental, donde muestra enormes virtudes, sino que debe estar acompañada por la sostenibilidad económica y social de nuestros productores y de nuestro pueblo”, dijo Romero.

 

Añadió: “Desde la perspectiva de una producción que se encuentra estable hace cuatro décadas, de un crecimiento demográfico que debemos atender y desde la demanda global creciente debemos producir más y mejor, demostrando la sostenibilidad ambiental de nuestro sistema productivo”.

 

“En el aumento de nuestra tasa de destete y el aumento en nuestro peso medio de faena que, entre otras cosas se propone el Plan GanAr, encontramos un camino posible y alcanzable para que nuestra producción total de carne vacuna anual pueda crecer en mediano plazo y a un ritmo sostenido”, remarcó el funcionario.

 

Entre otros puntos, Romero remarcó que “la producción de un mayor volumen de carne sostenible por año debe ser un compromiso de todos los eslabones de la cadena”.

En este sentido, entre otros puntos habló de cómo producir más. Y mencionó hacerlo con un “mejor aprovechamiento de los pastizales naturales, la producción y conservación de forrajes que prevean las deficiencias estacionales según la región”, las cuestiones sanitarias, además de seguir avanzando en mejora genética y en tecnología para producir “más terneros por año y de mejor calidad, así como la producción de más kilos de carne por hectárea por año en recrías y terminación a campo o con confinamientos más limitados y estratégicos”.

Fuente: La Nación.

 





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