21/11/2022

Argentina

CORRIENTES

Después de haber estado extintos, 200 osos hormigueros viven libres en Esteros del Iberá

La especie regresó desde 2007 a raíz de la reintroducción de una primera pareja a partir de un trabajo conjunto del Conicet, el Gobierno de Corrientes y la Fundación Rewilding.

Volver a casa. Los osos hormigueros gigantes o Yurumí estaban extintos en Corrientes hace más de 60 años, regresaron en 2007 de la mano de la Fundación Rewilding con la reintroducción de la primera pareja y actualmente una población de unos 200 ejemplares, viven en libertad en los Esteros del Iberá, tras superar un camino por momentos sinuoso, en el desafío de mantenerlos con vida después del rescate.

La historia puede resultar curiosa para los ajenos al proyecto, porque pocos saben que la mayoría de los osos hormigueros que hoy disfrutan de la vida silvestre, alimentándose de hormigas y termitas, con un tamaño de entre 20 y 50 kilogramos, llegaron huérfanos y tomaron mamadera.

La conmovedora imagen del osito hormiguero tomando su leche en mamadera es producto de una tragedia.

"La mayoría de los animales liberados son crías huérfanas rescatadas en otras provincias del norte del país, cuyas madres fueron víctimas de la caza furtiva", relató a Télam la bióloga Alicia Delgado, titular del proyecto desde sus inicios.

"La mayoría toma mamadera, con leche para cría de perro o gato y hasta les comprábamos una importada que era muy difícil de conseguir, pero era la que mejor resultado nos daba", recuerda sobre sobre la modalidad que continúa vigente.

Pero eso no fue todo, en días de invierno, necesitan el calor de su madre "y entonces probamos distintas formas, entre ellas una bolsa de agua caliente, que no resultó porque las rompían con sus garras".

"Finalmente, la mejor opción fue una botella con agua caliente envuelta en una mantita polar, esa es la mejor manera, la que usamos hasta ahora", detalló sobre la forma elegida para simular el calor de 'mamá osa' y que las crías no padezcan el frío del invierno.

Y así fue como tanto en la alimentación de las crías, como en forma de darles calor, "encontramos la fórmula y lo logramos, siempre buscando la manera de que no se apeguen a nosotros".

"Criar a los ositos, fue al principio un período de prueba y error. Llegaban estresados, desnutridos, golpeados, pero aprendimos un montón", destacó la bióloga de Rewilding en diálogo con Télam.

El camino hacia la libertad de los Yurumí (y de todos los animales que son rescatados para su reintroducción) comienza en la Estación Biológica Corrientes (EBCo) en la localidad de San Cayetano, allí llegan aquellos los que fueron decomisados por tráfico ilegal de fauna silvestre, aquellos que estaban en cautiverio como mascotas y también los ositos huérfanos, hallados sin su madre.

En la EBCo, centro de investigación, extensión y educación sobre conservación de fauna y flora del nordeste argentino, en trabajo conjunto del Conicet, Gobierno de Corrientes y la Fundación Rewilding, los osos hormigueros ingresan en cuarentena, les realizan un chequeo completo, determinan su estado de salud y definen tratamiento para su recuperación.




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