23/03/2024

Argentina

economía

Con la nueva suba por decreto del Gobierno, así quedarán las jubilaciones en abril

A partir del mes que viene los haberes del sistema general de la Anses se actualizarán mensualmente según la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

El Gobierno confirmó anoche que, mediante un decreto de necesidad y urgencia (DNU), modificará la fórmula de movilidad previsional establecida en la ley 27.609 vigente desde 2021. Según un comunicado oficial de la Presidencia de la Nación, a partir de abril los haberes jubilatorios del sistema general de la Anses se ajustarán mensualmente según la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Además, el próximo mes, por única vez, se añadirá un 12,5% “en concepto de reparación por el daño ocasionado por la fórmula previsional del gobierno anterior”.


De este modo, considerando que el haber bruto mínimo es de $134.445,30 este mes, en abril ascendería a $171.216, considerando el incremento según el IPC de febrero último, del 13,2%, y el adicional del 12,5%. Por otro lado, el ingreso previsional máximo pasaría de $904.689,54 a $1.152.122, siempre y cuando el DNU confirme que se aplicarán ambos incrementos. Por ejemplo, quien percibe un haber de $250.000 este mes, recibiría $318.375 en abril, mientras que quien cobra $500.000 mensuales recibiría $636.750 el próximo mes.


El ajuste según el índice de inflación más la compensación anunciada llevaría a un aumento del 27,35% para los haberes correspondientes a abril. El comunicado de la Oficina del Presidente, difundido por redes sociales cerca de las 22 horas del viernes, indica que el 12,5% será “un incremento adicional único” para el mes de abril. No se especifica si este ajuste extraordinario se incorporará definitivamente a los haberes.


Tras abril, el plan del Gobierno es ajustar los ingresos previsionales siguiendo el índice de inflación con dos meses de rezago. Esto se debe a que, al iniciar cada mes el calendario de pagos de las prestaciones de la Anses, aún no se conoce la variación del índice de precios del período anterior.


Por ejemplo, el primer día de este mes comenzaron a abonarse las prestaciones no contributivas, mientras que el día 8 se inició el pago de los beneficios contributivos. Sin embargo, la inflación de febrero fue informada por el Indec el martes 12; por lo tanto, al momento de iniciar los pagos, el índice conocido era el de enero. Este proceso se repite todos los meses.


Bonos compensatorios

Un punto que no quedó claro en el comunicado es qué sucederá con el pago de bonos, aunque fuentes del Gobierno aseguran que continuarán. El jueves último se publicó en el Boletín Oficial el decreto 268, que establece el pago de una “ayuda económica previsional” de hasta $70.000 para abril; es decir, un refuerzo igual al recibido en este tercer mes del año.


Este decreto hace referencia a los valores de los haberes vigentes este mes que, según la modalidad de actualizaciones de la ley aún vigente, serían los mismos que se pagarían en abril (el sistema prevé actualizaciones trimestrales, que se concretan en marzo, junio, septiembre y diciembre de cada año).


El decreto determina que quienes tengan un haber de hasta $134.445,30 recibirán el bono completo de $70.000, y aquellos con un ingreso mayor al básico y de hasta $204.445,30 percibirán la cantidad necesaria para completar esta última cifra. Si en abril finalmente el monto del haber mínimo es superior, el decreto podría modificarse para ajustarse a los nuevos valores de los ingresos.


En función de la fórmula de movilidad aún vigente, basada en la variación de los salarios y la recaudación de impuestos que financian las prestaciones de la Anses, este mes se aplicó un ajuste de ingresos del 27,18%. Sin embargo, este porcentaje es considerablemente menor que la inflación esperada para el trimestre actual, que ronda el 55%, según las proyecciones de los economistas participantes del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central. Como resultado, la pérdida de poder adquisitivo del primer trimestre sería del 18%.


Al no otorgar ningún aumento ni bono adicional a los jubilados a pesar de la alta inflación (se pagó en enero y febrero el mismo refuerzo que en diciembre), el Gobierno ha logrado un superávit en las cuentas públicas en los dos primeros meses de este año, en gran parte debido a la reducción del gasto previsional.


El aumento de marzo se calculó considerando la evolución de las variables incluidas en la fórmula durante el trimestre de octubre a diciembre. Por lo tanto, al establecer que la nueva fórmula tendría en cuenta la inflación de febrero en el primer mes de su aplicación, se dejó sin compensación el mes de enero, lo que llevó a la decisión de agregar el 12,5% adicional (esto último no estaba contemplado en el proyecto de la ley de bases en relación con esta cuestión). Si el ajuste tiene un costo para los jubilados, lo cual se conocerá cuando sea posible calcular cuál habría sido el aumento en junio si hubiera seguido vigente la fórmula de la ley 27.609.


Caída del poder adquisitivo

Con la aceleración de la suba de precios en los últimos meses, se profundizó la caída del poder adquisitivo. Comparando lo cobrado en febrero último con lo percibido en ese mismo mes de 2023, quienes cobran el ingreso mínimo tuvieron un poder de compra casi un 29% inferior este año. Un jubilado con un haber bruto de $126.540, que recibió un bono parcial, perdió más de 36% de su poder de compra, mientras que alguien que en febrero tuvo un haber bruto de $210.900 pudo comprar un 47,6% menos que hace un año.


La actual fórmula de movilidad no solo actualiza las jubilaciones y pensiones del régimen general contributivo de la Anses, sino también otras variables como las pensiones no contributivas, la Asignación Universal por Hijo (AUH), los pagos por hijos y los salarios familiares del sistema de empleo formal, entre otros. Aún no se especificó si estas variables seguirán atadas al índice de reajustes de las prestaciones previsionales después del cambio previsto.




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