31/05/2011

Culturas

Conozca el síndrome de piernas inquietas

Afecta hasta un 5% de la población adulta y su tratamiento puede extenderse hasta tres años.

“Los nervios”. Es el típico discurso que surge en primera instancia cuando alguien está inquieto. Y si bien las personas se refieren con esto a un estado de ánimo, no están tan desacertadas con la apreciación.

El síndrome de piernas inquietas (SPI) es un trastorno de tipo neurológico que afecta a entre un 2 y un 5% de la población adulta.

Entre sus síntomas más frecuentes destacan la imperiosa necesidad de mover las piernas, frecuentemente acompañada de sensaciones molestas en estados de reposo, sobre todo por la tarde-noche, lo que provoca gran dificultad para conciliar y mantener el sueño.
 
Hasta ahora siempre se creyó que el SPI se sufría exclusivamente por la noche, a la hora de dormir. Pero hasta un 66% de los pacientes sufre también crisis sintomáticas durante el día.
 
Así lo concluye el 'I Estudio sobre Sintomatología Diurna del SPI y Toma de la Medicación Diaria', elaborado por la Asociación Española de Síndrome de Piernas Inquietas (AESPI) y el Instituto de Investigaciones del Sueño de Madrid (IIS).
 
Según el estudio, la mayoría de los pacientes diagnosticados, con un grado moderado a severo y con una media de tratamiento farmacológico de tres años, continúa presentando crisis sintomáticas durante el día.
 
Los síntomas diurnos, que se manifiestan principalmente en los momentos de inmovilidad, son uno de los factores fundamentales de la pérdida de calidad de vida en los pacientes con SPI.
 
Les complica todavía más su actividad diaria, ya que les dificulta estar sentados, relajarse, trabajar, conducir, participar en una reunión o disfrutar del tiempo libre, disminuyendo, por tanto, su calidad de vida./24con.com
 
 
 



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