18/11/2012

Culturas

Una mujer se recibió de abogada a los 84 años

Adriana Altamirano de Pedreira decidió ingresar a la carrera para "ayudar a los pobres"

Una vez que enviudó, Adriana Altamirano de Pedreira se puso a pensar que le hubiese gustado ser si no habría sido ama de casa y la respuesta es abogada. Se inscribió en la carrera en la UBA y el pasado viernes, a sus 84 años, recibió el diploma de egresada.

"Soy abogada porque quiero ayudar a los pobres", confiesa Adriana, quien además sostiene que el estudio le ayudó, en parte, a llenar el vacio que le produjo la pérdida de su marido.

El médico le pregunto que le hubiese gustado hacer y la mujer le respondió que estudiar pero que priorizó a su marido. "Los hombres van a donde los atienden mejor, entonces decidí quedarme con él" señala.

A los 70 años, Adriana terminó sus estudios secundarios en un colegio nocturno, luego cursó el CBC y finalmente ingresó a la carrera de abogacía que la terminó en 6 años.

"Yo soy abogada para pobres. Siempre vi la gente que no tenía nada. Siempre hay alguno medio ligero que les hace cosas que no debe. Yo voy a ser abogado de pobres, no para explotarlos. Esa fue la intención mía, y más para distraerme y salir de la casa", cuenta.



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