27/09/2013

Culturas

Bertolucci reveló secretos de la filmación de "El último tango en París"

Contó que la famosa escena de la manteca fue una idea que surgió de Brando, y que le hubiera gustado disculparse con la actriz Maria Schneider.

 "El último tango en París" no sólo es recordada por ser una excelente pieza cinematográfica, por poseer una de las actuaciones más crudas de Marlon Brando o por contar con una banda de sonido inolvidable. También es recordada por haber llevado al público masivo una de las escenas de alto contenido erótico más impactantes de la historia del cine. 

 
La obra del italiano Bernardo Bertolucci relata la tórrida relación entre un ex boxeador golpeado por la vida y una joven francesa que trae consigo toda la pujanza del hippismo imperante en el Paris de los años 70. 
 
Paul, encarnado en Marlon Brando, conoce a la joven Jeanne, en el cuerpo de la aún más joven Maria Schneider, casi de casualidad, días después del suicidio de su esposa. Ese primer contacto marca en Paul un obsesión por la joven a quien busca y trata de seducir. Jeanne acepta a cambio de que ninguno de los dos pregunte por el pasado del otro. 
 
La relación, fuertemente marcada por la brutalidad del taciturno Paul llega al clímax en el momento en que se produce la tan conocida escena de la manteca. Paul toma por la fuerza a la joven Jeanne, la somete y toma una porción de manteca con el fin de sodomizarla. Si bien en los 70s ya había una cierta liberalización en el cine europeo, la escena no dejó de ser chocante para los espectadores; tanto por su alto contenido erótico como por la situación planteada: un abuso de un mayor a un personaje que en el contexto del film no era mayor de edad. 
 
El impacto que dejó esta escena fue tal que todavía hoy, a 30 años de su estreno, sigue causando revuelo. 
 
¿En qué sentido sigue generando controversias? Algunos meses atrás, Bertolucci, en el marco de una entrevista para la revista Playboy, confesó el trasfondo de dicha escena. Según el italiano, la idea de la escena surgió durante un desayuno junto a Marlon Brando. Hablando con el director, el actor norteamericano le sugirió usar manteca durante la toma de la sodomía. Para hacer más real la situación, el actor y el director decidieron no decirle nada a la jovensísima María Schneider, quien en esa época tenía unos tiernos 20 años. 
 
Así, en la escena donde se la ve a la joven Jeanne llorar, suplicar y retorcerse, mientras es sometida por Paul, hay un poco menos de actuación de lo habitual y mucho de espontaneidad, tanto en la performance del actor como en la respuesta de Schneider. "Uno puede ver lo humillada que se encuentra en esa escena. Fue, de alguna forma...muy potente. Estuvo muy enojada con nosotros dos después", comentó el director italiano. 
 
"Ella murió hace dos años y me hubiera gustado disculparme. Fue una gran actuación y yo sé que uno necesita usar cualquier método que tenga a su disposición para lograr una buena toma, pero puede que me haya extralimitado", confiesa Bertolucci en la entrevista a la revista. "Los actores se compenetran mucho en los personajes que encarnan, porque de alguna manera están trayendo a la vida algo que sólo existe en el papel. También creo que los actores son sus propios escritores en cada film. Sin embargo, creo que después de esta película, María quedó marcada por el resto de su vida", expresó el director. 



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