19/12/2013

Culturas

Los expertos no están muy convencidos de elaborar un "viagra" femenino

Aluden problemas legales, a la vez que los efectos secundarios que podría causar serían mucho peores que los beneficios.

 Desde la aparición del Viagra, los hombres que tenían problemas de estimulación sexual han descubierto una nueva vida, sin embargo la solución para las mujeres que sufren el mismo mal, todavía tiene varios obstáculos en el camino, para poder llegar a las farmacias.

 
En la búsqueda de una pastilla que aumente el deseo sexual en las mujeres se ha topado con un nuevo obstáculo que plantea interrogantes sobre el futuro de los esfuerzos por desarrollar el equivalente femenino del Viagra.
 
Sprout Pharmaceuticals dijo el miércoles que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) no está convencida sobre la conveniencia de su fármaco flibaserin. La píldora de ingestión diaria estará destinada a estimular la libido de las mujeres activando sustancias químicas en el cerebro que regulan el ánimo y el apetito. La FDA se pregunta si los beneficios de la píldora compensan sus riesgos, dada su efectividad “modesta” y efectos secundarios comprobados como fatiga, mareo y náusea.
 
En contraste con los problemas sexuales en los varones, la mayoría de las dificultades sexuales en las mujeres son sicológicas y no físicas. Como consecuencia, hay varias causas alternativas que los médicos deben tener en cuenta antes de diagnosticar trastornos del impulso sexual femenino como problemas de relación, trastornos hormonales, depresión y vaivenes emocionales causados por otros medicamentos.
 
El laboratorio farmacéutico dijo que apelará la decisión de la FDA en octubre que negó su aprobación y que solicitó más información. Pero las posibilidades de aprobación parecen escasas: de 17 apelaciones que la FDA consideró el año pasado, 14 fueron rechazadas, según cifras del gobierno.
 
Los expertos dicen que es muy difícil producir remedios para los trastornos sexuales femeninos debido a lo poco que se comprenden sus causas.
 
“La disfunción eréctil es realmente fácil de medir”, afirma Kim Wallen, de la Universidad Emory. “La motivación es difícil de medir y, realmente, no sabemos lo suficiente acerca de lo que produce la motivación sexual como para manipularla”.
 
 


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