09/06/2018

Tucumán

Tucumán Jazz

Pocas Palabras deslumbró en el sur tucumano

Por: Luis Lucas Salas
La banda de jazz y blues de la capital tucumana se presentó en el Centro Cultural Rojas de la ciudad de Aguilares.
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Pocas Palabras en el Centro Cultural Ricardo Rojas de Aguilares.

Cuando una obra artística logra cierto grado de excelencia dentro de su género, es difícil y más que nada innecesario intentar trasladarla a otro, es el caso por ejemplo de las grandes obras literarias que quieren ser llevadas al cine, es imposible que un fotograma tenga los colores de los paisajes de Gabriel García Márquez, o el caso de El Perfume, la novela que intentó llevar al cine Stanley Kubrick, uno de los mayores maestros de la imagen que terminó admitiendo que no tenía los recursos para crear una obra fiel a las sensaciones que transmitía el texto.

De la misma forma, resulta complicado hacer una descripción justa en una crónica de lo que brinda Pocas Palabras en su espectáculo, sin ser un experto en la materia. La banda se presentó en el Centro Cultural Rojas de la ciudad de Aguilares en el marco del Festival Tucumán Jazz, ante una buena concurrencia que quedó simplemente fascinada.

 Ya que estamos en tiempos de Mundial, podríamos decir que Pocas es un equipo que juega bárbaro. Una “Máquina”, con la misma injusticia que le hacía ese título a la “Máquina” de RIver de la década del 40, o a la Naranja Mecánica de Holanda de los 70s, equipos que se movían con una precisión industrial pero transmitían una pasión mucho más cálida que cualquier engranaje. Mientras que actualmente los músicos se desviven en crear “ambientes”, Pocas arma paisajes y universos que uno de a ratos tiene la sensación de estar perdiéndose algo, si estás embelesado con el saxo pensás que no le estás prestando atención a la base del bajo, si te dejás llevar por el piano pensás que te estás perdiendo la letra que viaja con precisión por historias o estados de ánimo.

Pocas Palabras no tiene guitarra, como los equipos europeos que juegan sin enganche pero deslumbran igual, con la conducción del bajista Richard Valencia que más que un Mascherano es un Fernando Redondo organizando y distribuyendo desde el centro, cuya socia ideal es la pianista Cocó Zamora, dándole identidad a una banda que descansa atrás en la confianza que brinda Sebastián Uro en la batería, para que se terminen luciendo como dos delanteros goleadores Maximiliano Sánchez en la voz y el saxo de Raúl Brito.

Como rockero (que quiere decir bluesero, jazzero, punkie, metalero y más etcéteras) y tucumano, da gusto ver en acción una banda con Pocas Palabras, afilada, apasionada y tocando encima material propio. Un lujo más que nos regala un festival como el Tucumán Jazz que va creciendo año a año, y con el enorme plus de que se disfruta también en el interior.

Así termina esta reseña, con la sensación de haberle hecho poca justicia y la recomendación mejor de buscar y escuchar en Spotify el disco Maquetas editado en el 2017, y así tal vez acercarse más a la verdadera experiencia de esta banda, con mucha música y pocas palabras. ©ElDiario24




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