11/02/2020

Culturas

enfurecida

"Ya lo sé, no hace falta que me lo digas", el enojo de Karina Jelinek con Gabriel Schultz

La mediática y el periodista se cruzaron en Divina Comida al recordar la boda con Leonardo Fariña. La increíble anécdota con Luis Miguel.
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"Ya lo sé, no hace falta que me lo digas", el enojo de Karina Jelinek con Gabriel Schultz

Ella es directa, naif, y por momentos aniñada; él es observador, filoso e irónico. No parecía raro que compartiendo la misma mesa, las personalidades de Karina Jelinek y Gabriel Schultz estuvieran destinadas a colisionar. El programa Divina comida del lunes, confirmó la teoría.

Nueva semana en el reality de Telefe, con otra tanda de famosos dispuestos a recibir a cuatro colegas en su casa, y atenderlos a cuerpo de rey. Además del periodista y la modelo, son de la partida Silvina Luna, Mariano Peluffo y Fernando Carlos. Karina debutó como anfitriona con un desmedido nivel de entusiasmo, ansiosa porque sus invitados disfrutaran y elogiaran su calidad de cocinera.



El primer golpe con la realidad fue cuando Schultz llegó (tarde) a la casa de la mediática en Nordelta y la saludó con un "perdón la hora, pero salí ayer de casa para poder llegar". El sarcasmo es una marca registrada del hombre de radio pero, evidentemente, Karina estaba en otra frecuencia.

La noche comenzó distendida, con la anfitriona contando su encuentro más extraño con Luis Miguel. "Estaba robando una banana en un hotel cuando alguien me agarra de la cintura y me dice: 'Cómo estás K.J.'. No lo reconocí, le tuve que pedir una prueba de que fuera él, hay tantos dobles...", relató. El cantante le marcó que tenía un tatuaje más desde la última vez que se habían visto, y recién ahí le creyó.

Pero la tranquilidad duró poco, los cruces entre Schultz y Jelinek siguieron, por lo que el primero enseguida detectó que su noche con la dueña de casa no iba a ser fácil: "Siento que Karina está a la defensiva conmigo, todo lo que digo le molesta, me lo discute. La verdad es que no entiendo, será que no le caigo bien". Eso sí, en lugar de pasar inadvertido, redobló la apuesta, lamentándose cada vez que ella le recordaba que el menú de la noche era vegetariano.

Ya durante el plato principal, Jelinek comenzó a destacar las virtudes de, una vez por semana, ingerir solamente líquido. Fue demasiado para el histórico conductor de TVR: "Eso no es vida, no tiene sentido. Nuestros antepasados no conocían la expresión 'D Tox' y vivían mucho mejor". Cansada de esos comentarios que ella entendía como agresiones, la modelo le retrucó: "¿Por qué no tiene sentido para vos? Me parece que no sabés lo que estás diciendo". El resto de los invitados no sabía dónde meterse.



Si el aire estaba enrarecido, para el postre se cortó con cuchillo, específicamente cuando Karina contó que se volvería a casar, y el periodista no pudo contenerse: "Esta vez tené más cuidado" (en relación a su casamiento con Leonardo Fariña en el 2011). Silencio, rictus de Jelinek y respuesta: "Ya lo sé, no hace falta que me lo digas. Con cada situación que te va pasando en tu vida vas aprendiendo. Ahora estoy más feliz y más madura. No me arrepiento ni me victimizo. Son etapas de la vida. Si me tengo que volver a casar, lo haría feliz y contenta, pero ya con otra madurez". Punto final para una primera noche donde hubo más chispazos que camaradería.



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