25/03/2020

Culturas

SANTIAGO DEL ESTERO

Cumplió 15 en cuarentena y lo festejó a través de videollamadas

Una familia recurrió a la imaginación y a la tecnología, redoblando esfuerzos para que su hija pudiera celebrar sus 15 años, a pesar del encierro.

Ocurrió en Santiago del Estero, y en momentos en que el país está de cuarentena, más de un argentino debió suspender eventos de toda clase, pero la familia Farías no quería dejar de celebrar los 15 años de su hija Angie.

Es por eso que recurrieron a la imaginación y a la tecnología, redoblando esfuerzos para que Angie pudiera celebrar sus 15 años, a pesar del encierro.

Y fue a través de una videollamada, el lazo que unió a la adolescente con abuelos, tíos y el resto de su familia, quienes incluso bailaron el vals y el carnaval carioca a la distancia.

En el departamento santiagueño de Avellaneda se iba a llevar cabo el festejo por los 15 años de Angie Farías, al cual habían sido invitadas 200 personas y que se estipuló para el sábado pasado.

Estaba todo listo: salón, cátering y DJ, pero el avance del coronavirus en el país cambió abruptamente los planes. En este sentido, Emilse, hermana de la menor, detalló al sitio Crónica que "días antes de establecerse la cuarentena, fuimos a la comisaría a solicitar un permiso para hacer la fiesta, pero nos dijeron que no se podían organizar eventos con mucha gente".

 

Un gran festejo… con tono particular

Entonces, los preparativos se pusieron en marcha en las primeras horas del sábado, amasaron pizzas, adornaron el pasillo para el ingreso de la protagonista del cumpleaños, y se ultimaron demás detalles, entre ellos uno principal.

A los abuelos, tíos y a la madrina se les comunicó que serían parte de la fiesta a través de una videollamada, a las 0 del domingo, el día de su natalicio. Fue así como Angie ingresó con su papá, Walter, mientras que su mamá, Gloria, y Emilse aguardaban en el living para recibirla. Los celulares se apoyaron sobre la mesa con las imágenes de los mencionados familiares.

Ante los presentes se bailó el vals y hasta el carnaval carioca, esfumándose la distancia. En referencia a ello, una de las organizadoras de tan particular y conmovedora celebración reflejó que "si bien nos frustró postergar la fiesta como la habíamos pensado, esto nos unió aún más como familia, nos hizo tomar conciencia de lo importante que somos cada uno de nosotros, y lo más reconfortante fue ver a mi hermana contenta y feliz".

Esta pandemia y el aislamiento obligatorio de gran parte de la humanidad generan cambios de costumbres y también agudizan el ingenio para darles una alegría a nuestros seres queridos.




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