22/06/2021

Culturas

mitos y leyendas

¿Dónde está el bulón de oro del Puente Carretero?

Escribe Juan Manuel Aragón - (Especial para El Diario 24).
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¿Dónde está el bulón de oro del Puente Carretero?

¿Existen mitos y leyendas urbanos de Santiago del Estero? Así, de memoria, hay varios: los inexistentes túneles de la ciudad, el Linyerita, las palmeras a la orilla de la colectora de la Lugones en el barrio Vinalar y el bulón de oro del Puente Carretero, compartido con los bandeños.

Queremos creer que hubo túneles corriendo de la casa de Felipe Ibarra a la Catedral, a San Francisco, al Cabildo. Si los hubo nadie los halló, nadie se metió adentro, a pesar de que, más de uno jura por todos los santos haber jugado de chico: “Entrábamos en San Francisco y salíamos por la casa de los Taboada”, dicen. El hecho de no haber sido hallados, hace decir a muchos: “Por algo será”, dando a entender que un grave misterio se encierra en ellos.

La historia del Linyerita es la de un pobre hombre que una noche entró en una fonda de las orillas de la ciudad, pidió algo de comer, pagó lo suyo y, dos o tres pícaros, al ver que llevaba un billete grande, lo asaltaron y lo mataron para robarle. Nadie nunca supo su nombre, durante años fue venerado por la gente de los barrios del norte de la ciudad, que le encendía velas y peregrinaba a visitarlo.

Hace mucho que no voy por ese pago, pero las palmeras del Vinalar estaban más o menos a la mitad del barrio, yendo de aquí a la mano izquierda. Referencia ineludible. Ibas a la casa de un amigo y debías doblar una cuadra antes, dos después o fijarte porque era al frente. A los foráneos nos parecía que los vecinos las tenían casi como una referencia de su vida. Tal vez creyeran, con algo de razón, que esas palmeras eran el centro del mundo.

Del bulón de oro que los ingleses pusieron en el puente Carretero se ha escrito muchísimo. Es incierto que exista, para averiguarlo habría que desarmarlo íntegramente, lijar cada uno hasta dar —o no— con el indicado. Mientras tanto lo seguimos manteniendo en la categoría de mito o leyenda, hasta que alguien vea un brillo raro en la estructura de la construcción y se lo tope.

¿Hay más? Quizás. Si los conoce, a continuación de esta crónica, en la parte de los comentarios, agréguelos y entre todos sigamos descubriendo la ciudad.

Juan Manuel Aragón                   

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