17/04/2010

Deportes

Locura de Manchester en el último suspiro

Un beso en la boca entre Scholes y Neville fue el festejo por el triunfo ante el Manchester City de Carlos Tévez.

En el mundo del fútbol, ganar un clásico es lo más lindo que le puede pasar a un jugador . Si lo hace en condición de visitante, mejor. Ni que hablar si es en el último minuto. Por eso, a veces, los festejos son tan eufóricos. Como el que se vivió este sábado tras el gol que Paul Scholes le marcó a Manchester City en el último minuto. Tras la conquista, el "Colorado" se dio un potente beso con Gary Neville.

A los 93', cuando el Manchester City del argentino Carlos Tévez se conformaba con el transitorio empate, Nani envió un centro desde la izquierda y el eterno Scholes anotó de cabeza, lo cual le permitió al United no perderle pisada al líder Chelsea en la lucha por el título.

Por esa razón el festejo fue tan alocado. Hasta Alex Fergusson, un hombre tranquilo si los hay, se levantó de la silla para festejar el tanto del "Colorado". 

Tras el festejo, Neville puso sus manos sobre el rostro de Scholes y ambos se fundieron en un beso, dando cuenta de la importancia que tiene la victoria para los "rojos". Y del sentimiento que une a ambos jugadores.



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