04/11/2015

Deportes

Con más polémica que fútbol, Boca es el nuevo campeón de la Copa Argentina

El equipo de Arruabarrena fue claramente favorecido por el árbitro Ceballos al dar un penal por una falta fuera del área, y convalidar el 2 a 0 final con un gol en offside.

En una final envuelta en polémicas, Boca venció a Rosario Central por 2-0 y se consagró campeón de la Copa Argentina. Lodeiro y Chávez marcaron para los xeneizes. En el primer tiempo, el árbitro Ceballos le anuló un gol a los rosarinos por posición adelantada. En la segunda mitad, cobró penal para Boca por un toque a Peruzzi fuera del área.

 

El primer tiempo fue intenso, disputado, jugado al límite, pero con escasas acciones de peligro cerca de los arcos. El Xeneize arrancó algo mejor en los primeros minutos, el rato que le llevó al Canalla acomodarse y dar mejor batalla en la mitad de la cancha. 

 

Eso sí, de situaciones de riesgo casi no hubo noticias porque ambos se torearon hasta tres cuartos. Tuvieron una por lado: Manuel García le contuvo un buen remate a Pablo Pérez y a los 37, a instancias de Aumente, Ceballos anuló un tanto de Marco Ruben, quien de cabeza había ganado con maestría en el área tras un envío de Cervi. En el inicio de la jugada, Larrondo partió apenas adelantado, pero Central se sintió estafado, el Chacho insultó al juez y se fue a verlo a la platea.

 

En el complemento, cuando pasaba poco y nada, Ceballos desvirtuó el partido con un fallo que a Central le costó el sueño y a Boca le dio el campeonato. Ferrari y Peruzzi llegaron entre manotazos cerca del área, pero el juez cobró penal por falta del defensor rosarino. La infracción, en caso de existir, fue un metro fuera del área. Pero a Nicolás Lodeiro poco le importó y, con clase, decretó el 1-0.

 

 

Tres minutos más tarde Central tuvo una gran chance para empatarlo, pero Orion hizo una de sus mejores atajadas desde que llegó a Boca, para sacarle un cabezazo a quemarropa a Marco Ruben. El goleador rosarino no merecía perder este partido, pero el manotazo salvador del arquero le ahogó el grito más esperado.

 

Con las vueltas del reloj los perdedores adelantaron sus líneas, pero el resultado no se movió hasta el cierre porque carecieron de ideas de profundidad y por los del Vasco Arruabarrena despilfarraron tres contras muy propicias para terminar antes con todo su sufrimiento. A los 44, el Negro Chávez, en clara posición adelantada, decretó el 2-0 y cerró una noche soñada para Boca y nefasta para Ceballos. 

 



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