13/09/2017

Tucumán

Copa Sudamericana

Independiente-Atlético, capítulo 2: tres strikes no fueron out para el Rojo

Por: Luis Lucas Salas
El Rojo le ganó a Atlético en Avellaneda en un partido tremendamente emotivo, con expulsiones, penales atajados y una nueva rivalidad que ya suma grandes historias al fútbol argentino.
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Pasó el segundo de los duelos entre Independiente de Avellaneda y Atlético Tucumán, en un partido que sumó un capítulo sumamente emotivo para esta historia reciente pero seguramente duradera que empiezan a tejer estos dos clubes con devenires tan distintos.

Después de que el partido de ida fuera un verdadero ajedrez, en el que Atlético supo ser más, desequilibrar y lograr la ventaja, en el Libertadores de América las cosas se dieron de una forma muy diferente. La emoción le ganó a la estrategia, dejando una sensación de vértigo constante.

Independiente salió con todo y volvió a mostrar un gran juego. Se puso en ventaja pero el Decano no se quedó atrás y cuando el Rojo bajó la guardia mostró sus armas. Así el entretiempo llegó con un 1-0 para el local, que dejaba el global en 1-1 y ya hacía pensar en los penales, los cuales había practicado el Ruso Ricardo Zielinski y le traía solo malos recuerdos al Rey de Copas.

Y los penales fueron protagonistas pero en el segundo tiempo. Antes, Independiente se quedó con 10 jugadores en el campo de juego y para colmo el que se iba era su capitán Nicolás Tagliafico. Strike 1.

Después, tras una jugada corajuda del lateral Bustos el árbitro uruguayo cobró penal para Independiente, y los fantasmas empezaron a rondar por el área de Luchetti. Gigliotti, Barco, Sánchez Miño, el ruso Rodríguez, son algunos de los que desperdiciaron la pena máxima en el Rojo en el último año, y esta noche se sumó el nombre de Leandro Fernández, quien ya había metido un golazo de jugada, pero desde los 12 pasos anunció mucho el remate, y para colmo, de rebote y sin arquero, la tiró por encima del travesaño. Strike 2.

Tremendo golpe anímico para el local que sin embargo nunca supo aprovechar el visitante que no pateó al arco ni generó situaciones reales de peligro en el complemento, aunque tuvo la posesión del balón y rondó constantemente el arco de Campaña.

Y hasta que llegó la jugada de la polémica, penal para Atlético por una mano de Rodrigo Moreira que nunca existió (en realidad la pelota pegó en la mano del defensor), el Pulga Luis Miguel Rodríguez se hizo cargo, amagó, esperó al arquero, y la picó al palo opuesto, parecía ser el strike 3 pero el árbitro ordenó que se vuelva a patear por invasión del área. Y ahí comenzó la resurrección de Independiente que parecía estar en el tercer infierno, después de la atajada de Campaña logró meter a Atlético en su área, y tras cuatro córners consecutivos encontró el gol en un bombazo de Martín Benitez.

El final fue a puro nervio, el Decano aún estaba a un gol de la clasificación pero desafortunadamente el empuje no le generó ideas, hasta el Laucha Cristian Luchetti fue a buscar el cabezazo en el área pero fue en vano. La expulsión de Yonathan Cabral quedará como un dato anecdótico.

Fue victoria y clasificación para Independiente, en otra entrega fascinante de este nuevo clásico, al que todavía le queda un capítulo que se escribirá dentro de una semana en la provincia de Mendoza. ©eldiario24.com


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