17/06/2019

Opinión

Fútbol

Una caída no es derrota para un equipo que lucha

Por: Luis Lucas Salas
Argentina cayó 1 a 0 ante Inglaterra en la segunda fecha del Mundial Femenino de Fútbol, pero lograron que todo el país hable de ellas y de su historia.

“Esperemos que la nueva generación que viene pueda disfrutar del fútbol” dice Vanina Correa mientras sostiene en sus manos el premio a la ‘Jugadora del Partido’ tras la derrota 1 a 0 ante Inglaterra. La arquera es la única que estuvo en los dos mundiales anteriores de los que participó la Selección femenina, en los que en seis partidos Argentina recibió 33 goles en contra (un promedio de 5,5 por partido). Actualmente, en el Mundial de Francia 2019, Argentina recibió un gol en dos partidos, en los que enfrentó a las selecciones de Japón, que es subcampeona del mundo, y a Inglaterra que está tercera en el ranking FIFA.

¿Qué dice esta frase de Correa? ¿Será que su generación no ha podido disfrutar del fútbol? Una generación que sufrió goleadas, a la que le pagaron miserias, que tuvo que dormir en colectivos porque no había hoteles en las pocas giras que hicieron para jugar algunos amistosos, que tuvo que usar la ropa de los varones, y que ya en el colmo, en un momento perdió hasta lo poco que tenía cuando la Selección Argentina Femenina dejó de entrenar, dejó de jugar, es decir dejó de existir.

“Queremos reflejar la lucha de las mujeres argentinas” había dicho después del partido anterior Estefanía Banini, la capitana y otra que pase lo que pase volverá al país con un trofeo por haber sido la mejor jugadora contra Japón. Y la lucha de las mujeres argentinas se parece mucho a lo que fue este partido con Inglaterra. Otra vez, Argentina entró a la cancha en inferioridad de condiciones. Las inglesas eran más grandes, más fuertes, más veloces, pero una de las cosas que hace que nos guste tanto el fútbol, es que el equipo con superioridad técnica, física y sobre todo de infraestructura, no tiene asegurada la victoria ante el equipo que carece de todo eso, como es el caso de Argentina, pero que con un buen plan y mucho sacrificio para ejecutarlo, puede dar pelea.

Argentina perdió contra Inglaterra, pero esta no va a ser una derrota más en las muchas que suma la selección femenina. Banini, Correa y muchas más de este plantel hablan de lucha y dejan atrás el equipo de “las pibas” para convertirlo en el equipo de “las mujeres argentinas”. La lucha de las mujeres argentinas comenzó hace mucho, pero tuvo su punto más alto el año pasado en otra derrota, cuando el Senado no aprobó el proyecto de Interrupción Legal del Embarazo que ya había recibido media sanción en Diputados. Más allá del revés, desde entonces el movimiento feminista se ha mantenido fuerte y visible avanzando en diferentes ámbitos, tendiendo puentes entre ellas. Las mujeres argentinas en este momento, y como en el fútbol, aspiran a tener lo que en otros países existe por derecho y desde hace muchos años.

La mayoría de las jugadoras inglesas juegan en su país, en una liga que alcanzó la máxima profesionalización recientemente y con un proyecto deportivo que las ha llevado hasta las semifinales del Mundial pasado, y a consagrarse en los campeonatos juveniles. Las argentinas, la mitad cobran un sueldo profesional en sus clubes (considerablemente menor que el de los varones) y reciben el auspicio de alguna marca deportiva importante, mientras que las demás tienen que recurrir a otro trabajo para subsistir. Por nombrar algunos casos, Aldana Cometti trabaja en una mercería, Ruth Bravo trabajó hasta hace no mucho en una panadería, Belén Potassa es recepcionista (aunque esta semana fue transferida a un club de España), Gabriela Garton es becaria Conicet y Vanina Correa trabaja de cajera en la municipalidad de su ciudad.

“Luchamos para que el fútbol femenino crezca en Argentina”, dijo también Correa, quien cuando se termine el Mundial de Francia regresará a Villa Gobernador Gálvez donde se encontrará con sus hijos mellizos de cinco años y volverá a cobrar impuestos municipales con las mismas manos con las que atajó en tres mundiales y hasta le desvió un penal a Inglaterra ¿A cuántos jugadores de la Selección Masculina, que hayan llegado a jugar en tres mundiales, no les alcanza para vivir del fútbol?

Este miércoles Argentina se enfrentará a Escocia en el cierre del Grupo D, una victoria, además de ser el primer triunfo de una selección de mujeres en la historia del fútbol de nuestro país, significaría el pase a la fase definitiva y las chances de lograrlo no son pocas. Cómo no alentarlas. Cómo no ilusionarse. ©ElDiario24


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