17/07/2019

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Fútbol

Es figura en Boca y referente de la Selección pero va a dejar el fútbol para dedicarse a su familia

Lorena Benitez se adueñó del mediocampo de la Argentina en el último Mundial de Francia. Sin embargo la plata y el tiempo no le alcanzan para atender a sus hijos que nacieron este año.

La Selección Femenina de fútbol se encuentra en un momento crucial para su historia. Mientras las jugadoras van ganando derechos en los clubes, en el equipo nacional cada vez demuestran mayor nivel las jugadoras a fuerza de entrega y calidad. Sin embargo, la realidad para las mujeres en el futbol argentino sigue siendo sumamente dura por lo que una referente analiza dejar la actividad.

Lorena Benítez tiene apenas 20 años, juega en Boca y es titular indiscutida en la Selección Argentina, donde tuvo un rol más que destacado en el pasado Mundial de Francia.

Luego de volver de Europa, Benitez decidió darse de baja de la convocatoria para los Juegos Panamericanos, para dedicarse a su familia.

Y no es solo la puerta de la Selección la que decide cerrar, sino que además la mediocampista está analizando dejar la actividad deportiva en su totalidad.

Iba a hacerlo ahora pero en Boca la convencieron para continuar hasta diciembre. Pocos días antes de viajar con el plantel de Carlos Borrello, nacieron Renata Isabella y Ezequiel Austin, los mellizos que le cambiaron la vida y son parte de tan importante decisión.

La historia de Lorena es el claro ejemplo de los difícil que es para las jugadoras argentinas poder llevar una vida ordenada y sana desde lo físico, mental y sentimental, se siente obligada a elegir entre el fútbol y su familia porque los tiempos no le dan. Trabaja en un puesto del mercado central por la madrugada junto a su pareja, lo que las sostiene económicamente. Duerme dos horas y sale a entrenarse. Además de jugar en Boca, también es parte del plantel de futsal en Kimberley y en la Selección. Muchas hacen 'la doble', no sólo por su pasión por la pelota sino también porque en esa disciplina los viáticos suelen ser más altos.

Nada de lo que relata se asemeja a una rutina acorde a un atleta profesional y tampoco cuenta con tiempo para el disfrute. Tuvo que optar por la estabilidad laboral pensando en la calidad de vida de sus hijos, por más que le duela en lo más profundo dejar de lado su pasión, eso que la moviliza y la hace feliz. “Primero la familia”, repite a cada momento de la charla.

“Apenas me mandaron la citación para la Selección me di de baja. No iba a jugar más, tengo que trabajar para mi familia. De Boca me volvieron a hablar y me dieron una mano para que no deje el club y acepté. Pero terminaré el año y después seguro me dedicaré a mi familia. Con el trabajo que tengo, no puedo. Y no puedo dejar el trabajo. Ojalá fuera como con los varones. Rechacé varias ofertas del exterior, no puedo ir con mi familia. Mientras trabajemos las dos nada les va a faltar a los mellizos. Yo ya cumplí mi sueño, hoy sólo me importan ellos”, explicó.






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