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21/10/2019

Deportes

Historia detrás de la polémica bandera en apoyo a Gustavo Alfaro que desató un caos en Boca

Sucedió allá por 2005 luego de que el Xeneize perdiera ante el San Lorenzo dirigido por Lechuga. “Gracias Alfaro por mostrar la diferencia entre equipo y plantel”, rezaba el mensaje.
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Historia detrás de la polémica bandera en apoyo a Gustavo Alfaro que desató un caos en Boca

Tras el alejamiento de Carlos Bianchi post Libertadores 2004, el paso frustrado de Miguel Brindisi y el lapso del Chino Benítez por el banco azul y oro fue Alfio Basile el que tomó las riendas por expresa recomendación de Diego Armando Maradona a Mauricio Macri.

Las conversaciones entre el presidente boquense y el Diez ya se habían iniciado. Y el Pelusa marcó la cancha públicamente: “El técnico tiene que ser Coco. A Falcioni lo respeto, pero no lo elegiría para Boca. Si viene, iré a ver los partidos al palco pero no trabajaré en el club”.

Jorge Fossatti y Marcelo Bielsa fueron los otros dos nombres que quedaron postergados junto al de Julio César por la designación del Coco. Con Maradona como vicepresidente del departamento de fútbol y Basile entrenador, Boca comenzó la temporada con un dulce: victoria en la Recopa Sudamericana ante su verdugo -de Libertadores- Once Caldas.

El Xeneize contaba con nombres relevantes en su plantel como Roberto Abbondanzieri, Hugo Ibarra, Rolando Schiavi, Sebastián Battaglia, Fernando Gago, Guillermo Barros Schelotto, Marcelo Delgado, Rodrigo Palacio y Martín Palermo, entre otros. La quinta fecha del Clausura 05 lo enfrentó -entre semana- con el San Lorenzo de Gustavo Alfaro en el Nuevo Gasómetro. Los de Basile llegaban a esta cita después de dos empates y dos victorias, igual que el Ciclón. Se pusieron en ventaja por el tanto del Chelo Delgado, aunque el dueño de casa lo dio vuelta (fue 3-2 con el descuento de Palermo).

Ese cotejo no sólo significó la primera -y una de las pocas- derrota del ciclo Basile, sino también marcó un punto de inflexión.

En la jornada siguiente Boca recibió a Argentinos Juniors en la Bombonera y una bandera situada cerca del palco de Maradona llamó la atención: “Gracias Alfaro por demostrar cuál es la diferencia entre equipo y plantel”. Un hincha ofuscado porque el Coco todavía no encontraba el funcionamiento con una formación fija pese a contar con muchas variantes de lujo en su plantel se expresaba a través de una pancarta que casi deriva en la renuncia de Maradona.

Con gol de Rodrigo Palacio, el dueño de casa le ganó por la mínima al Bicho de La Paternal, se recuperó y metió de nuevo en la lucha de arriba en un torneo que lo vería pelear hasta las últimas fechas con el Gimnasia y Esgrima La Plata de Pedro Troglio, al que aventajó por tres puntos.

Hubo visitas inesperadas en Casa Amarilla durante el primer entrenamiento semanal. Diego, con una campera negra y roja, jean y zapatillas irrumpió en el predio y se entrevistó con el cuerpo técnico comandado por Basile más algunos futbolistas. Su presencia causó alboroto en la que parecía sería una mañana normal con trabajos regenerativos.

Concluidas las tareas, encaró a los periodistas presentes: “Vine a visitar al plantel porque el domingo me fui con mucha bronca de la cancha porque algunos putearon a Coco. Y estoy en desacuerdo con ese botón que puso el cartel de Alfaro. Hay que respetar a Alfaro, pero más respeto hay que tener por Coco. El que puso ese cartel que no venga más a la cancha porque realmente no es hincha de Boca. Si esto no cambia, se tendrá que ir el Coco o me tendré que ir yo, o los dos, porque esto así no va”.

Maradona, totalmente ofuscado y fiel a sus formas, alzó la voz y les envió un mensaje claro a los dirigentes de la institución. Y el dúo de Selección que recién había arribado, amagaba con dar un paso al costado por la crítica: “Hoy Alfaro y Falcioni (DT de Independiente) son los mejores técnicos del mundo, están por arriba del técnico de Chelsea y Milan. Pero mañana pierden dos partidos y uno se tiene que volver a Quilmes y el otro a Banfield, porque el fútbol es así. Lo que le hicieron a Coco es una barbaridad. O esos hinchas no vienen más, o no vengo más yo”. Así de contundente fue el Diez antes de retirarse de Casa Amarilla.

Ante los micrófonos, Maradona usó su traje de indiscutido para blindar de Basile y también respaldó a la cúpula dirigencial, ya que que la bandera podía llegar a interpretarse como un tiro por elevación contra la CD, que había plagado de figuras a un plantel profesional que no tenía andamiaje futbolístico hasta allí. Y eso que el astro del fútbol ni siquiera había firmado un contrato formal que lo vinculara a la institución en el rol que ocupaba.

El andar de Boca a partir de allí fue arrasador: hilvanó cinco victorias consecutivas (cosechó 12 en todo el torneo) y además del título de Recopa Sudamericana y el campeonato local, se bordó la Sudamericana a fin de año. Diferentes fueron los desenlaces para el Independiente de Falcioni (cuarto, a 8 puntos del campeón) y el San Lorenzo de Alfaro (sexto junto a otros cuatro equipos, a 12 unidades).

Maradona dio en la tecla y allanó el camino triunfal de Basile como DT de Boca. El Coco, con cinco títulos abajo del brazo, fue contratado por la Selección como reemplazante de José Pekerman luego del Mundial 2006.


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