20/06/2022

Espectáculos

Tristeza

Jimena Barón pasó un mal momento y alarmó a sus fanáticos

Por: Milagros Jimenez
La cantante se pronunció en las redes sociales con un preocupante mensaje

No es novedad que Jimena Barón es fanática de las redes sociales. A través de ellas aprovecha para interactuar con sus millones de seguidores que siguen sus movimientos a sol y sombra. Justamente fueron ellos quienes se alarmaron por una publicación que hizo la famosa hace solo algunas horas. Al parecer, como todos, tiene sus días tristes y no dudó en compartirlo con sus fans. 

A juzgar por sus publicaciones en las historias de Instagram, la exjurado de La Academia pasó un Día del Padre un tanto triste ya que -como se recordará- su progenitor falleció hace algunos años. Si bien siempre resaltó que el vínculo que tuvieron era algo complicado puesto que él no estuvo muy presente en su  vida, en los últimos años habían logrado limar asperezas y retomar esa relación.

El domingo desde temprano, Jimena Barón mostró cómo transitaba esta fecha tan especial. Primero, se grabó haciendo yoga y luego aprovechó para compartir algunos memes y mostrarse con los ojos llorosos: "Aunque en realidad estuve así toda la mañana porque el Día del Padre no iba a pasar desapercibido, obvio". Luego, publicó: "Llorar y permitirse estar triste es importante, como también es importante limitar la tristeza para seguir adelante. La famosa 'una lloradita y a seguir'".

Cómo murió

Jorge Guevara era el nombre del papá de "La Cobra". Falleció en 2014 de manera trágica, tal como contó en alguna oportunidad su hija. "Es re triste, pero papá se fue a bañar, él tenía EPOC, la enfermedad pumonar obstructiva crónica, se descompuso, se desmayó bañándose , tapó el desagüe y se ahogó", reveló la cantante con profunda tristeza.

En varias ocasiones, Jimena Barón realizó profundos posteos para referirse a la relación que mantenía con su padre. Incluso, en el día que su padre hubiera cumplido 60 años, le dedicó unas fuertes y conmovedoras palabras. "Extraño tu voz, tus manos ásperas y brutas pero extremadamente cariñosas. Extraño que me invites a almorzar y tu ansiedad de no esperarme para comer. Extraño que comas mondongo en pleno verano , la frente chivada, secándote con la servilleta. ... Algo muy especial habrás tenido, que a pesar de ser un papáque dejó mucho que desear, te llevaste un pedazo de mí".





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