21/10/2022

Espectáculos

LA MODA SIN GÉNERO

Prendas y zapatos genderless, una tendencia mundial que pretende eliminar las etiquetas

La diseñadora de LK Buenos Aires, Verónica Celia, señala que la libertad y la búsqueda de la identidad son palabras que describen la próxima temporada.

En Argentina, una porción cada vez más amplia de la población no se identifica al 100% ni con la condición femenina ni con la masculina. Atentas a la demanda de productos que requiere este conjunto de personas no binarias o de género neutro, numerosas marcas intentan dar respuesta con prendas y zapatos de género neutro.

 Más allá de algunos detractores, la ropa, accesorios y zapatos genderless se consolida como una tendencia mundial que pretende eliminar las etiquetas que diferencian entre lo masculino y lo femenino.

 Es innegable que la pandemia hizo virar el código de vestimenta masculino. Hay quienes sostienen que así como los trajes fueron reemplazados por ropa cómoda, la falda será sin duda la mejor opción para que los hombres sigan transitando esa tendencia liberadora en 2023.

 En esa línea, afamados diseñadores incluyeron en sus colecciones polleras masculinas, una prenda cómoda que poco a poco ha ganado más aceptación en los varones.

  Una anécdota curiosa tiene que ver con la determinación del uso del color celeste para los niños y el rosa para las niñas. ¿Pero sabías que no siempre fue así?

 Hasta principios de 1900, la mayoría de los bebés eran vestidos de color blanco, sin importar el sexo. Al final de la Primera Guerra Mundial, se empezó a asociar el color rosa al varón por considerarlo un tono fuerte y decidido, y el celeste a las niñas por estimar que era un color más refinado.

 Una tienda estadounidense decidió producir masivamente ropa rosada para los varones recién nacidos y azul para las nenas. Sin embargo, las madres consideraron mas adecuado el azul para los varones y el rosa para las niñas.

 En medio del movimiento contracultural de los años 60, las madres empezaron a vestir a las niñas igual que a los varones, con el propósito de resaltar la igualdad de género.

 Más adelante, la industria adoptó definitivamente el celeste para la vestimenta varonil y el color rosa para las niñas. El género es una construcción humana y como queda comprobado en este pintoresco ejemplo, todo se puede destejer y tejer de nuevo.

  "Lo importante es la comodidad, la libertad y la búsqueda de la identidad", dice Verónica Celia, diseñadora de LK Buenos Aires: "Tenemos un amplio abanico de clientes dentro del rubro moda, diseñamos para: mujeres, trans, drags, no binarios e, incluso, varones glam. La marca fue pensada para personas que pisan fuerte pero quedaron relegadas del mercado de la moda, ya sea por la anatomía de su pie como por su elección de vida".

 Adelantando lo que será tendencia en 2023, la diseñadora señala que comodidad, versatilidad y libertad son las tres palabras que mejor describen la propuesta para la próxima temporada.





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