13/06/2020

Argentina

AFI

Espionaje durante el macrismo: podría haber detenciones preventivas

El juez Federico Villena seguirá exhibiendo elementos de prueba a las supuestas víctimas de espionaje ilegal durante el gobierno de Macri.

El juez federal de Lomas de Zamora, Federico Villena, continuará la semana próxima exhibiendo elementos de prueba a las supuestas víctimas de espionaje ilegal llevado a cabo por agentes de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y de fuerzas de seguridad durante el gobierno de Mauricio Macri; mientras continúa analizando otros incorporados al expediente en los últimos días tras una serie de allanamientos.
El desfile de presuntas víctimas comenzó esta semana con los nombres de las dos personalidades políticas más trascendentes que incluye el expediente: a pesar de su rivalidad política, la vicepresidenta Cristina Kirchner y el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta solicitaron ser tenidos por querellantes luego de que se les exhibieran fotos, videos y audios que darían cuenta que fueron espiados.
En los próximos días pasarán por el mismo escenario el ex intendente de La Plata Pablo Bruera y el titular del PJ de esa Ciudad Luis Lugones, que ya fueron advertidos por el juzgado de Lomas de Zamora acerca de que se estaba ordenando la información recolectada sobre ellos para que pudieran verla.
Según informó la agencia Télam, la tensión en el expediente comenzó a crecer en los últimos días a partir de los rumores de que podrían activarse detenciones preventivas a partir de dos hechos: por un lado, el rechazo a dos pedidos de eximición de prisión formulados por dos imputados y, por otro lado, el intento de confundir a los investigadores con la implantación de prueba falsa horas antes de que se efectuara el allanamiento el penal de Ezeiza.
Los imputados a los que les fue rechazada la eximición de prisión fueron dos ex agentes de la AFI, el abogado Facundo Melo y el policía porteño Leandro Araque: ambos se pusieron a derecho, nombraron abogado defensor y, en simultáneo, solicitaron ir a hablar a la Comisión Bicameral del Congreso que fiscaliza a los organismos de inteligencia.
De acuerdo a los elementos que hay en la causa, Melo y Araque serían parte del último eslabón de la cadena de responsabilidades de la supuesta organización criminal investigada por espionaje ilegal: se encargaban de la recolección de información.
Melo, además, fue sindicado por un narcotraficante que dijo haber sido contratado por él para cometer un atentado contra de un ex funcionario del ministerio de Defensa durante el gobierno de Cambiemos.
Desde el entorno de Melo y Araque señalaron que ambos están dispuestos a colaborar con la investigación, que realizaron tareas de campo como agentes de inteligencia y que respondían ordenes de superiores, en una cadena de mando que llegaría, al menos, hasta la ex número dos de la AFI, Silvia Majdalani.

El juez federal de Lomas de Zamora, Federico Villena, continuará la semana próxima exhibiendo elementos de prueba a las supuestas víctimas de espionaje ilegal llevado a cabo por agentes de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y de fuerzas de seguridad durante el gobierno de Mauricio Macri; mientras continúa analizando otros incorporados al expediente en los últimos días tras una serie de allanamientos.

El desfile de presuntas víctimas comenzó esta semana con los nombres de las dos personalidades políticas más trascendentes que incluye el expediente: a pesar de su rivalidad política, la vicepresidenta Cristina Kirchner y el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta solicitaron ser tenidos por querellantes luego de que se les exhibieran fotos, videos y audios que darían cuenta que fueron espiados.

En los próximos días pasarán por el mismo escenario el ex intendente de La Plata Pablo Bruera y el titular del PJ de esa Ciudad Luis Lugones, que ya fueron advertidos por el juzgado de Lomas de Zamora acerca de que se estaba ordenando la información recolectada sobre ellos para que pudieran verla.

Según informó la agencia Télam, la tensión en el expediente comenzó a crecer en los últimos días a partir de los rumores de que podrían activarse detenciones preventivas a partir de dos hechos: por un lado, el rechazo a dos pedidos de eximición de prisión formulados por dos imputados y, por otro lado, el intento de confundir a los investigadores con la implantación de prueba falsa horas antes de que se efectuara el allanamiento el penal de Ezeiza.

Los imputados a los que les fue rechazada la eximición de prisión fueron dos ex agentes de la AFI, el abogado Facundo Melo y el policía porteño Leandro Araque: ambos se pusieron a derecho, nombraron abogado defensor y, en simultáneo, solicitaron ir a hablar a la Comisión Bicameral del Congreso que fiscaliza a los organismos de inteligencia.

De acuerdo a los elementos que hay en la causa, Melo y Araque serían parte del último eslabón de la cadena de responsabilidades de la supuesta organización criminal investigada por espionaje ilegal: se encargaban de la recolección de información.
Melo, además, fue sindicado por un narcotraficante que dijo haber sido contratado por él para cometer un atentado contra de un ex funcionario del ministerio de Defensa durante el gobierno de Cambiemos.

Desde el entorno de Melo y Araque señalaron que ambos están dispuestos a colaborar con la investigación, que realizaron tareas de campo como agentes de inteligencia y que respondían órdenes de superiores, en una cadena de mando que llegaría, al menos, hasta la ex número dos de la AFI, Silvia Majdalani.



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