14/06/2020

Argentina

EXPROPIACIÓN

Alberto Fernández defendió la decisión de intervenir Vicentin

El Presidente aseguró que teme que la empresa agroexportadora termine en manos de capitales extranjeros.

El presidente Alberto Fernández defendió la decisión de intervenir Vicentin y e insistió en que la única herramienta que tiene el Estado para hacerlo es a través de una expropiación.


“La verdad es que me preocupó mucho que la empresa termine en manos de capitales extranjeros. En la Argentina hay siete cerealeras y cuatro de ellas son de capitales extranjeros. Para nosotros, ese mercado es muy importante porque gran parte de las exportaciones vienen por ese mercado”, aseguró el Presidente en diálogo con Radio 10.

“¿Qué hicimos nosotros? Rescatar a Vicentin. Rescatarla de lo que es un camino seguro al precipicio, que termina con la quiebra o con el paso a manos privadas y capitales extranjeros”.

“Quiero ser franco, no me gusta mentir, ni macanear a la gente, ni tergiversar las cosas. Cuando yo llegué al Gobierno el 10 de diciembre, ya me venían hablando todos los dirigentes de Santa Fe, empezando por el gobernador, del tema de Vicentín”, admitió sobre la empresa que a principios de diciembre anunció un proceso de cesación de pagos con sus proveedores debido a un “estrés financiero”.

“Desde entonces vienen diciendo que Vicentín está en caída libre, que ningún productor le lleva sus granos a Vicentín, que vive de alquilarle a otros sus instalaciones, que en estos términos no tiene futuro. Escuché todo eso, después vi las investigaciones que se hicieron en el Banco Nación y cómo esos créditos fueron evolucionando. Eso termina en una denuncia penal que se está investigando y después la UIF se presenta como querellante en esa causa a partir de un reporte de operaciones sospechosas que recibe sobre la empresa. Entonces ya la preocupación es muy grande”, sostuvo. “Nos hizo decir: ‘¿Cuánto tiempo más podemos mirar nosotros esto sin intervenir?’”.

“Entonces, lo que yo advertí es que el riesgo es muy grande y que seguramente al Estado no le haría mal tener una empresa testigo como lo es YPF en los hidrocarburos. Una empresa testigo no supone la intervención de otras empresas”, continuó.

“Creo que el Estado puede tener, en un tiempo además en el que tras la pandemia la producción de alimentos va a tener un rol central, una empresa que de algún modo promueva el desarrollo del sector”, finalizó.



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