09/07/2020

Tucumán

Homilía

El arzobispo tucumano, en el Día de la Independencia, pidió a Dios "que nos libre de la pandemia"

Fue durante el solemne Tedeum en la Catedral de Tucumán.
El arzobispo tucumano, en el Día de la Independencia, pidió a Dios que nos libre de la pandemia | El Diario 24 Ampliar (1 fotos)

Arzobispo de Tucumán

En el marco del 204 aniversario de la Declaración de la Independencia Nacional, el gobernador, Juan Manzur, participó del solemne Tedeum presidido por el arzobispo de Tucumán, Carlos Sánchez, en la Catedral de Tucumán. Este año, debido a las medidas sanitarias adoptadas por la pandemia de coronavirus, fue sin público. En su Homilía Sánchez pidió a Dios "que nos libre de la pandemia".


"Saludo a los representantes de los tres poderes del Estado: sr. Gobernador, sr. Presidente de la Legislatura, sr. Intendente de la ciudad de San Miguel de Tucumán y sus respectivas esposas; a los vocales de la Suprema Corte de Justicia de Tucumán; así como a todos los tucumanos y argentinos que están participando de esta celebración a través de los Medios de Comunicación. Sean bienvenidos a la esta celebración de acción de gracias y súplica al Señor", comenzó el Arzobispo.

"En primer lugar, damos gracias a Dios por el legado que nos dejaron nuestros próceres, que forjaron la Patria y que durante muchos meses deliberaron en el Congreso de Tucumán para declarar la Independencia e inspirar el futuro de la Argentina fraterna y solidaria, pacificada y reconciliada; condiciones capaces de crear una Nación para todos. Gracias a Dios por la entrega generosa y valiente de tantos argentinos que en este tiempo de pandemia han puesto todo de sí para servir a la sociedad toda, los trabajadores de la salud, de educación, de seguridad, de los servicios esenciales. Gracias, Señor, por tu amor reflejado en el servicio de estos hermanos y gracias a cada uno de los servidores de la sociedad por haber sido signo de Cristo, compasivo y misericordioso", continuó.

"Por otro lado, este año de una manera muy especial, suplicamos a Dios que:

- nos libre de la pandemia y de tantos males que sufrimos en nuestra sociedad;

- nos consuele en la aflicción, la enfermedad y el dolor de tantos hermanos;

- nos ilumine para vivir este tiempo de oscuridad y desconcierto, buscando y encontrando alternativas superadoras, en la escucha al pueblo santo de Dios y al Evangelio.

- nos anime y fortalezca para poner todas nuestras energías y capacidades al servicio del bien común y deponiendo nuestros intereses mezquinos e individualistas;

- nos encienda el corazón en la caridad efectiva y sacrificada, para que los argentinos vivamos en paz, justicia y libertad, acrecentando la esperanza con el encuentro fraterno y comprometido.

La situación sanitaria:

- nos exige el distanciamiento, pero no al alejamiento y la indiferencia ante cada situación de vida.

- Nos exige cuidarnos, pero no ensimismarnos, excluyendo y marginando.

- Nos exige quedarnos en casa, pero pensando y haciendo algo por el hermano argentino que no tiene casa, abrigo, comida, remedios, educación y afecto....

- Nos exige lavarnos continuamente las manos, pero no para desentendernos de los demás, como Pilato, sino para purificar nuestra manera de pensar y tratar al otro.

- Nos exige cubrir nuestra nariz y boca para que lo que decimos, pase antes por el filtro de la compasión y la caridad, y respiremos el aire puro de la verdad, la paciencia y comprensión, sin imposiciones.

- Nos exige mirarnos a los ojos para ser sinceros, “los ojos son el espejo del alma” dice el Señor, mirarnos para dignificarnos y poder descubrir en la realidad tan compleja los haces de luz y esperanza.

- Nos exige usar nuestros oídos, no solo para sujetar el barbijo, sino para escuchar el clamor de los que sufren violencia, inseguridad, injusticia, indiferencia y atropello. Y escuchándolos generar iniciativas de cambio y superación.

- Nos exige mantener limpios y sanos los espacios y, por tanto, sanar las relaciones familiares, laborales, vecinales, las decisiones para tomar el mejor camino a recorrer y arroparnos con la caridad fraterna y solidaria"



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