02/03/2010

El mundo

La placa de Nazca tiene sorpresas

Un investigador advierte que el norte de Chile, entre Iquique y Antofagasta, está al borde de sufrir un terremoto de grandes proporciones.

Un "vacío sísmico" entre las regiones de Arica e Iquique puede provocar un nuevo terremoto en Chile, aunque es imposible pronosticar cuándo, advirtió en Bolivia un investigador del observatorio sismológico de San Calixto. 
 
El físico Edson Burgoa, del observatorio de la Compañía de Jesús, explicó que los sismos en la región costera desde Colombia al sur de Chile se originan en la sobreposición de la placa Sudamericana sobre la de Nazca, pero actualmente la segunda no se está moviendo y "está generando un vacío (gap) sísmico". 
 
Una situación de ese tipo "se ha identificado" entre esas dos ciudades del norte chileno que "de alguna manera nos está diciendo" que habrá un nuevo terremoto "en algún lugar a lo largo de los más de 500 kilómetros" que las separa, indicó el experto, citado por la agencia de noticias Ansa. 
 
Burgoa reconoció que todavía no se encontró la manera de predecir con exactitud cuándo puede ocurrir un terremoto, aunque es posible estimar un determinado período a partir de registros históricos. 
 
Como consecuencia de esa situación, se estaría produciendo un "proceso de deformación de la superficie y, por tanto, la acumulación de energía" que en algún momento se liberará. 
 
Las placas tectónicas están en constante movimiento y a eso se deben los innumerables sismos de pequeña magnitud. Se trata de un proceso de liberación constante de energía que evita los grandes terremotos. 
 
"Es como cuando agarramos una regla por ambos lados. Si presionamos la regla, en algún momento vamos a deformar el material primero y luego se va a romper, es el mismo proceso", explicó Burgoa, según la red de radioemisoras Erbol. 
 
Los investigadores calcularon un gran terremoto en la zona cada 150 años, aproximadamente. Según Burgoa, actualmente "bordeamos el cumplimiento de ese lapso". 
 
El terremoto del sábado en el centro-sur de Chile no libera la probabilidad de que ocurra otro entre Arica e Iquique pues es una porción independiente de territorio geológico, expuso. 
 
Mario Pardo, sismólogo de la Universidad de Chile, explicó que en el sismo de la madrugada del sábado hubo un desplazamiento de ocho metros de la placa de Nazca respecto de la Sudamericana, "lo que significa que la Tierra está activa" como "lo ha estado desde su génesis hace 4.500 millones de años, y lo seguirá estando". 
 
Tras participar de una reunión con otros expertos del Instituto de Sismología del Departamento de Ciencias Físicas del centro universitario, Pardo comentó que el terremoto "no nos sorprende, pero sí nos preocupa que haya sido tan grande". 
 
Estos fenómenos "no son pronosticables" y no se puede predecir en forma certera "cuándo, dónde y de qué tamaño" serán, aunque sí  estimar dónde y su magnitud, explicó. 
 
"Se estaba esperando un terremoto que, en el peor de los casos, podía ser de las características" del que asoló Chile", dijo. 
 
Cerca de la costa, cuando por un sismo las personas no se pueden mantener en pie es una señal de alerta de que viene un maremoto, por lo que hay que ubicarse a 20 metros de altura, y esperar ahí. "Si se está en la zona del epicentro, se tiene entre 5 y 15 minutos para colocarse en zonas altas", completó.


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