23/04/2010

El mundo

Un basurero dentro de una ballena

Un equipo de biólogos encontró 1,5 Kg de desperdicios en el estómago del cetáceo. La contaminación crece en el mar.

El pasado 14 de abril, una ballena gris quedó varada en el distrito de West Seattle, en Washington y un equipo de biólogos la remolcó fuera de la playa, se la llevó para estudiarla con detención y lo que encontró dentro de su estómago les llenó de asombro y consternación: veinte bolsas de plástico, toallas, guantes, cinta aislante, tapas de plástico y hasta una pelota de golf. Desechos humanos que demuestra que la contaminación no cesa, aunque aún no está determinado que sea la causa de la muerte del animal.

La ballena, un macho joven de casi doce metros, no mostraba síntomas de desnutrición, o por lo menos estaba en mejores condiciones nutricionales que otras ballenas grises varadas en la misma zona durante las últimas semanas. Por eso los biólogos descartaron que el animal muriera de inanición, informó el sitio ABC.

En su estómago, la ballena tenía una buena cantidad de contenidos sin digerir, en su mayor parte algas, pero también un sorprendente número de desperdicios humanos de todas clases. Más de veinte bolsas de plástico, toallas pequeñas, guantes quirúrgicos, calzoncillos, piezas de plástico, cinta aislante y hasta una pelota de golf. En total, 48 objetos diferentes, la mayor parte de ellos de plástico y con un peso total de 1.443 gramos.

A pesar de su cantidad, la basura humana sólo representaba entre el 1 y el 2% de todo el contenido del estómago del desdichado animal y los biólogos (del Departamento de Pesca y Vida Salvaje de Washington y de la organización Cascadia Research) no se atreven a afirmar que sea esa la causa de su muerte, aunque sí se mostraron muy preocupados por la contaminación que complica la vida en el mar.

Las ballenas grises suelen comer en los fondos de aguas poco profundas aspirando los sedimentos y filtrándolos después para separar los pequeños organismos que les sirven de alimento. Y aunque no es la primera vez que se encuentran objetos en el estómago de una ballena, nunca hasta ahora se había observado una cantidad tan grande de ellos.

La causa final del fallecimiento del mamífero se conocerá dentro de algunas semanas, cuando terminen los análisis patológicos y microbiológicos de sus restos.



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