04/07/2010

El mundo

Comienza una nueva edición de San Fermín

El tradicional encierro de toros cuenta cada año con mas asistentes a pesar del saldo de heridos y muertos que deja. Video

La capital de Navarra está lista para vivir nueve días de fiesta y encierros que con elfamoso chupinazo, el lanzamiento del tradicional cohete desde la
plaza del ayuntamiento de Pamplona, arrancan el martes los Sanfermines, una de las fiestas populares de España con más proyección internacional. "Pamploneses, íviva San Fermín!", el grito lo dará este año el presidente de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de la ciudad, Mari Ganuza, que por tercera vez desde el regreso de la democracia a España, alguien ajeno al mundo de la política prenderá el chupinazo, informó la agencia alemana de noticias DPA.

Como cada año, lo más destacable serán los encierros a primera hora de la mañana, que arrancarán el miércoles, cuando cientos de personas correrán hacia la plaza, vestidas de blanco y pañuelo rojo en el cuello, delante de las manadas de toros que recorren las estrechas calles del centro histórico de Pamplona. La imagen volverá este año a dar la vuelta al mundo, con cientos de periodistas españoles y extranjeros acreditados para cubrir los sanfermines. 

La otra cara de la diversión son los heridos, en algunos casos incluso muertos, durante los encierros. La muerte de un joven reabrió el año pasado la polémica sobre la seguridad en las fiestas. El corredor, de 27 años, se desangró por una cornada que le seccionó la aorta y elevó a 15 el número de fallecidos desde 1922. Otras ocho personas resultaron heridas de gravedad en 2009, una edición en la que los servicios sanitarios tuvieron que atender a 446 heridos.

En los últimos años, los controles y la seguridad fueron aumentando en Pamplona. Agentes de policía despejan diariamente el recorrido de los toros y supervisan que las calles están en buenascondiciones para la carrera. 

El acceso de los corredores a la zona del encierro se ha ido endureciendo con el paso de los años para evitar que corran personas bajo el efecto del alcohol que se consume a raudales a lo largo de los nueve días de fiesta. Este año, más de 3.000 agentes de policía integrarán el dispositivo de seguridad. Los servicios sanitarios se han reforzado también para hacer frente a los efectos de la fiesta, muchas veces derivados de una excesiva ingesta de alcohol.

Vea el primer encierro del 2009.



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