27/07/2010

El mundo

Médicos Sin Fronteras denuncia calvario de desplazados colombianos

La violencia de los grupos armados y la inacción de parte de las autoridades gubernamentales aquejan a la población víctima del conflicto armado.

La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó que los desplazados que viven el conflicto armado de Colombia sufren un calvario psicológico con graves problemas mentales en las zonas donde son acogidos, sin una adecuada asistencia gubernamental, por lo que aconsejó que para intentar "paliar las necesidades" de los afectados hay que cambiar el "chip en las instituciones". La responsable de las operaciones de MSF en Colombia, Teresa Sancristóval, señaló tras presentar en Madrid (capital española) junto con la referente de Salud Mental de la ONG, Carmen Martínez, el informe Tres veces víctimas, que "hemos demostrado que se puede prestar esa atención" a los desplazados e igualmente podría hacerlo el Gobierno colombiano.

"Nuestros equipos son testigos de la terrible realidad con la que convive gran parte de la población de Caquetá", explicó Sancristóval. "Por un lado, están expuestos a la violencia de los diferentes grupos armados y, por otro, no reciben la atención que deberían por parte de las autoridades y la sociedad. Las consecuencias de esta situación sobre la salud mental es un severo sufrimiento psicológico que debe tener una respuesta por parte de las autoridades", enfatizó.

El informe Tres veces víctimas, atribuye la triple condición de "víctimas de la violencia, el silencio y el abandono" a la población colombiana sometida al sufrimiento de un conflicto armado que ha generado que Colombia registre el mayor número de desplazados internos en el mundo. El documento presentado por la ONG plantea la incidencia del conflicto armado en la salud mental de los habitantes del departamento colombiano de Caquetá (suroriente) y de otras zonas afectadas por la violencia de tropas del Gobierno colombiano contra grupos rebeldes.

En este sentido, la referente de MSF, Carmen Martínez, explicó que las víctimas "están tan estigmatizadas que no se atreven a hablar de su sufrimiento", con una "sensación de impotencia" que les impide rehacer su vida. Los desplazados son mirados con recelo en los lugares en los que se asientan huyendo de la guerra y son de nuevo víctimas, esta vez de "la marginación y la exclusión social", añadió Martínez.

"Hay gente que lo ve a uno como animal raro, piensan que si somos desplazados es porque algo malo hicimos. Hasta pensarán que nos lo merecemos, pero nunca nos preguntan qué nos hicieron, por qué tuvimos que venirnos", señaló un hombre desplazado de la ciudad de Florencia, testigo en su aldea del asesinato y descuartizamiento de una persona.



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