29/05/2011

El mundo

Un tifón eleva en nivel de alarma en la central nuclear Fukushima

La crisis en la planta de la compañía Tepco no cesa. El fenómeno meteorológico puede producir oleaje, inundaciones, e incluso desprendimientos de tierra.

No se espera que los vientos y las lluvias torrenciales causen daños significativos en la estructura, pero podrían elevar los niveles de agua en las piscinas y los fosos de los reactores, desbordándolas y provocando una nueva fuga de materiales radiactivos al mar y la atmósfera.

“Hemos hecho todos los esfuerzos, pero no hemos conseguido cubrir completamente todos los edificios dañados. Pedimos perdón por la falta de medidas frente a la lluvia y el viento”, reconocieron desde Tepco. Aunque no debería suponer un problema grave en un país tan preparado como Japón, el tifón Songda dejó tres muertos a su paso por Filipinas y alcanzó los 220 kilómetros por hora. En su entrada por el sur del archipiélago nipón, ha provocado cortes de agua y electricidad, que han afectado a miles de hogares.

Partes meteorológicos alertaron anoche de la posibilidad de que el tifón provoque también un fuerte oleaje, inundaciones, e incluso desprendimientos de tierra en las zonas azotadas por el tsunami del pasado 11 de marzo. Para evitar sorpresas, Tepco ha preparado diques con sacos de arena y se ha llevado a un lugar protegido las grúas móviles con las que se procede a la refrigeración. Si las lluvias son muy intensas, la compañía planea detener todas las operaciones que se llevan a cabo en la planta, excepto las de vigilancia. También ayer, el reactor número cinco dio un nuevo susto cuando su sistema de refrigeración dejó de funcionar y empezó a sobrecalentarse. El problema fue solucionado a última hora de la mañana sin que se produjesen daños.
 
La crisis atómica más grave desde Chernobyl ha pasado a un segundo plano a causa de su desgaste mediático, pero la situación no está ni mucho menos controlada: las labores de contención y reparación continúan día tras día y no se espera una solución definitiva para antes de 2012. Sin llegar a desatar la alarma, la cercanía del tifón recordó ayer a los japoneses que la inestabilidad del material radiactivo almacenado en Fukushima sigue representando un peligro muy real.
 
Algunos internautas se preguntan qué pasaría si se produce un desastre natural de mayor envergadura, teniendo en cuenta que, dos meses y medio después del tsunami, Tepco no es capaz de cubrir los edificios afectados ante la llegada de un tifón anunciado con días de antelación. La desconfianza ha crecido mucho después de que la compañía reconociese a mediados de este mes que los núcleos de los tres reactores más afectados se fusionaron casi del todo en las 100 primeras horas de la crisis.
 
 
 



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