31/12/2011

El mundo

Samoa, Kiribati y Tokelau, los primeros en decir: ¡Feliz 2012!

Las poblaciones del Pacífico inauguraron el nuevo año. Hicieron una corrección en su calendario y eliminaron un día.

Los habitantes de los pequeños Estados insulares de Samoa y Kiribati, y del territorio neozelandés de Tokelau, ubicados en el Pacífico Sur, han sido los primeros en dar la bienvenida al 2012 con festejos.

Samoa y las islas Tokelau, que pertenecen también a Nueva Zelanda, han hecho historia este año al pasar de ser las últimas en celebrar el año nuevo a ser las primeras porque en la medianoche del 29 de diciembre cambiaron de uso horario, pasando -de este modo- a la franja horaria del Pacífico, dando un salto hacia adelante de 24 horas y eliminando un día de su calendario, recordó la agencia DPA.

Es por ello que el 30 diciembre pasó a ser el 31 de diciembre y este año, entonces, son los primeros en dar la bienvenida al año 2012.

Las islas de la Línea, donde residen apenas un par de miles de personas, pertenecen a Kiribati, un estado insular del Pacífico que se extiende 500 kilómetros a ambos lados de la franja horaria, por lo que en el pasado unas islas vivían en un día diferente al resto de las islas del país. Por decreto gubernamental, todas las islas se encuentran en el mismo uso horario desde 1995. 

Por otra parte,  una hora después llegó el turno de celebrar de Niue, Islas Salomón, el reino de Tonga y Nueva Zelanda, que despidieron a un 2011 marcado por el desastre causado por el seísmo que en febrero sacudió la ciudad de Christchurch, donde 181 personas murieron. 

En la ciudad de Auckland, la mayor de Nueva Zelanda, se festejó el Año Nuevo con un espectáculo de fuegos artificiales de cinco minutos de duración, pero en Wellington, la capital, las autoridades han cancelado los festejos debido al mal tiempo.

En la ciudad australiana de Sídney, miles de personas se habían congregado a media tarde en los alrededores del emblemático edificio de la Casa de la Opera para celebrar allí la llegada del año, mientras se daban los últimos toques para tener preparado el tradicional espectáculo pirotécnico con siete toneladas de explosivos.

Las autoridades calculan que hasta 1,5 millones de personas se darán cita en los muelles y calles de la ciudad australiana para celebrar al raso la llegada del Año Nuevo y observar como el cielo de Sídney se ilumina durante unos veinte minutos.




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