21/11/2012

El mundo

Se suicidó porque no esperaba una nena

En Dublín, una mujer de 35 años saltó de un acantilado cuando descubrió que los gemelos que estaba gestando eran dos varones.

Una mujer, madre de dos niños y embarazada de gemelos, se quitó la vida saltando de un acantilado en Dublín al enterarse de que los pequeños que llevaba en su vientre también eran varones.

Se llamaba Anna Byrne y a sus 35 años trabajaba como enfermera. La mujer quedó devastada después de hacerse la ecografía y descubrir que iba a tener dos hijos más.
 
En la madrugada del pasado 8 de marzo, la mujer se suicidó seis días después de visitar un psiquiatra para contarle su estado psicológico. El psiquiatra consideró, sin embargo, que su caso era de bajo riesgo de suicidio.
 
El marido de Anna Byrne ha contado que ella había sufrido depresión años atrás y que a pesar de los dos hijos que tenían ella se sentía incompleta por no tener una niña.
 
La pareja incluso llegó a hablar de ir a Grecia, donde podían escoger el sexo de su hijo a través de la selección de los embriones. Por eso al enterarse en la semana 20 que iba a dar a luz a otros dos chicos se quedó devastada y sin dormir durante varias noches.
 
El psiquiatra le recetó antidepresivos y otras pastillas para dormir, pero no encontró señales de una potencial suicida.
 
Anna Byrne, habló con su marido por teléfono pocos minutos antes y ella le dijo que lo vería más tarde. Sin embargo, no fue a buscar a la escuela a sus dos hijos y ahí comenzó su búsqueda. Su coche fue encontrado por un amigo en la cumbre de Howth Gardai con una nota en la que explicaba su decisión.


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