15/12/2013

El mundo

Seis personas murieron por el ataque a un autobús en Kenya

El ataque sucedió el sábado en la ciudad de Nairobi, cerca de una escuela, este domingo fallecieron dos de los heridos en el hospital local.

  El número de muertos en el ataque perpetrado el sábado en Nairobi contra un "matatu" (furgoneta de transporte público) ascendió este domingo a seis después de que dos heridos perdieran la vida en el hospital, informó la Policía.

 
"Hemos perdido a dos de las víctimas en el hospital, donde sigue internadas otra treintena. Tenemos ahora a seis personas muertas como consecuencia de ese suceso", confirmó el jefe de la Policía de Nairobi, Benson Kibue.
 
"Todavía estamos investigando y tenemos a un sospechoso, que fue detenido poco después del incidente. Él está asistiéndonos en las investigaciones", señaló Kibue, sin dar más detalles.
 
El mando policial atribuyó a un artefacto de fabricación casera la explosión, que destrozó el "matatu" y se pudo oír a una distancia de hasta diez kilómetros.
 
La explosión ocurrió el sábado por la tarde cerca de la Escuela Femenina de Secundaria de Pangani, zona próxima al barrio de Eastleigh, donde la mayoría de la población es de origen somalí.
 
El ataque acaeció después de que al menos una persona muriera y tres más resultaran heridas en un atentado perpetrado a última hora del viernes en la ciudad nororiental keniana de Wajir, a unos cien kilómetros de la frontera con Somalia.
 
Ese atentado ocurrió dos días después de que dos turistas fueran atacados en la turística ciudad costera de Mombasa (sur) por un individuo que lanzó una granada contra su vehículo, si bien el artefacto no llegó a explotar.
 
Kenia ha sido objeto de ataques similares desde que en octubre de 2011 su Ejército entró en Somalia por una oleada de secuestros en suelo keniano que atribuyó a grupo radical islámico Al Shabab.
 
Desde entonces, el país se encuentra bajo amenaza terrorista y ha sufrido múltiples ataques con granadas.
 
Al Shabab se responsabilizó del asalto cometido el pasado septiembre contra el centro comercial Westgate de Nairobi, en el que murieron al menos 72 personas (incluidos cinco terroristas), según las cifras oficiales.
 
La milicia, que en 2012 anunció su adhesión formal a la red terrorista Al Qaeda, controla amplias zonas del centro y el sur del Somalia, donde el frágil Gobierno somalí todavía no está en condiciones de imponer su autoridad.
 
Las tropas de la Misión de la Unión Africana (AMISOM), el Ejército somalí, las fuerzas etíopes y milicias progubernamentales combaten a los islamistas, que tratan de instaurar un Estado islámico de corte rigorista wahabí en el país.
 
Somalia vive en un estado de guerra civil y caos desde 1991, fecha en la que fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, lo que dejó al país sin un Gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas, señores de la guerra y bandas de delincuentes armados.


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