18/12/2013

El mundo

"Si Dios me puso aquí, ¡que Él me banque!"

Esa fue la respuesta del Papa Francisco a la pregunta de un periodista argentino, en una entrevista que reprodujeron madios italianos.

El Sumo Pontífice cumplió 77 años este pasado martes 17 de dicimbre. En todo el mundo se lo celebró de diferentes maneras, pero en Italia el diario Osservatore Romano, reprodujo una nota que le habían hecho al Papa el periodista Jorge Mila.
 
"¡Si Dios me puso aquí, ahora que se las arregle Él, que se haga cargo Él!", fue la broma de Francisco en su traducción al italiano, idioma en el que no existe un equivalente preciso de "bancar", otro de los porteñismos a los que Bergoglio apela con mucha frecuencia.
 
La pregunta de Milia fue cómo se sentía siendo Papa y la respuesta completa de Francisco fue: "Mirá, Jorge, tengo mucha paz. Cuando todo esto empezó, fue como entrar en algo vertiginoso, extrañamente vertiginoso, porque yo no había previsto nada, me parecía increíble. Pero luego lo tomé con mucha paz".
 
El Papa ya sorprendió al mundo con varios de sus gestos, que lo llevaron a ser tapa de todos los medios del mundo. Desde el cambio en el Papa Móvil, su acercamiento espontáneo al público o tomar mate de uno de los feligreses en la multitud, Francisco hizo más que romper con el protocolo.
 
Milia dice que le divertía "esa humildad" de Bergoglio y sobre todo destaca esa expresión final: "¡Que  Dios me banque!". Que sería, explica Milia a los italianos, una traducción al castellano argentino popular de la expresión más tadicional "¡Que Dios me proteja!". "Es como decir 'Será Él quien me sostenga, ahora que se arregle Él'", agrega Milia.
 
Milia es un ex alumno de Jorge Mario Bergoglio en sus tiempos de maestro en un colegio jesuita. Se trata del escritor que detalló  el original léxico del Papa, mezcla de lunfardo y neologismos de su propia creación. En un artículo del Osservatore Romano, Milia describe estos "neologismos papales", que, dice, se ven valorizados y transformados en su significado en las homilías de Francisco y a los que llama "bergoglismos", creando de paso también él un neologismo.
 
Según el escrito, aunque no todo el mundo entiende el "misericordiando" de Bergoglio, a todos les gusta. "El gerundio latino miserando es intraducible tanto en italiano como en español. Me vino a la mente traducirlo con otro gerundio que no existe: misericordando'". Y agrega: "¿Cuánto tiempo creen que pasará antes de que misericordiando llegue a los crucigramas? ¿Se imaginan? Catorce letras, neologismo papal".


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