20/12/2013

El mundo

Tras 50 años, se podrán comprar autos cero kilómetro en Cuba

La isla del Caribe no tiene una industria automotriz por lo que los vehículos nuevos son necesariamente importados, para adquirir uno era necesaria una carta de autorización.

 Por primera vez en 50 años los cubanos podrán comprar al Estado, a precios de mercado, autos 0 kilómetro, lo que elimina las cartas de autorización, muchas de las cuales se negociaban ilegalmente, lo que completa la compra venta de vehículos entre cubanos dispuesta desde el 2011.

 
Las cartas y las aprobaciones que recibían del Estado algunos cubanos para comprar autos nuevos -necesariamente importados, porque Cuba no tiene industria automotriz- o casi nuevos quedaron abolidas tras casi cinco décadas de vigencia y ese mercado interno fue liberado para todos con precios de oferta y demanda.
 
La medida sigue a la autorización oficial, desde 2011, de las compras y ventas de vehículos, aunque solo de uso (remises, taxis, transportes) entre los cubanos, sin mediar agencias ni estatales ni privadas. Con esa primera medida se mantuvieron los permisos especiales y cartas extendidas por las autoridades para adquirir vehículos a ciudadanos seleccionados, entre estos artistas destacados, profesionales escogidos y funcionarios que regresaban de estancias en el extranjero.
 
La decisión oficial de "expandir" el decreto de hace dos años fue explicada en el diario Granma este jueves. "La baja disponibilidad de autos, la restricción de esta facilidad a un reducido grupo de categorías ocupacionales seleccionadas y la existencia de otro mercado que vende a precios varias veces mayores que los de la empresa comercializadora establecida, generaron inconformidad, insatisfacción", explicó. Señaló además que "en no pocos casos, condujeron a que este mecanismo, además de burocrático, se convirtiera en una fuente de especulación y enriquecimiento".
 
El análisis reconoció que las cartas de aprobación comenzaron a su vez a ser vendidas ilegalmente antes de la adquisición del vehículo, incluso en operaciones por Internet. Esa práctica llevó a que el 30 por ciento de los vehículos vendidos de esa manera en el 2012 por comercializadoras estatales "cambiaron de propietario poco tiempo después de haberse inscripto" en el registro nacional de vehículos.
 
Esa "ilegalidad" permitió, a personas no privilegiadas con las cartas, comprarlas para adquirir los automóviles dirigidos a los poseedores legítimos del documento. La conclusión oficial es que "quedó demostrado que, mientras la transmisión de la propiedad de vehículos entre personas naturales se ha desarrollado con fluidez, la venta a los particulares por medio del mecanismo de las `cartas de autorización` ha resultado inadecuada y obsoleta".
 
El resultado es que las cartas de autorización emitidas por el Ministerio del Transporte "quedan sin efecto" y "se liberan" las ventas minoristas de motos, autos, camionetas y microbuses, nuevos y de segunda mano, para las personas "naturales cubanas y extranjeras residentes en el país".
 
La nota divulgó que la venta liberada de autos nuevos "se irá implementando de manera gradual y paulatina, y en ella tendrán prioridad quienes actualmente posean cartas de autorización" y que no habían podido comprar por estar detenidas las ventas. Agregó que con el ingreso recaudado por el Estado por estas ventas -no se permitirá entrar al mercado a "personas jurídicas" privadas o extranjeras- se creará un fondo destinado especialmente al desarrollo del transporte público en todo el país.
 
El parque automotor cubano es conocido por ser uno de los más obsoletos y anticuados. En las calles de La Habana abundan los coches de fabricación estadounidense de los años `30 o `40, así como modelos soviéticos como el Lada.
 
Un chequeo de mercado realizado por la agencia ANSA muestra que hasta el momento los precios de vehículos comprados y vendidos entre particulares, según el decreto de 2011, están "sumamente inflados".
 
Por ejemplo, un automóvil ruso Lada de los años `80, bien cuidado, valía hasta ayer, entre 15.000 y 20.000 dólares, según su estado.
 
Con el menor de los Castro en la Presidencia, la isla caribeña impulsa un programa de "actualización" económica del socialismo con elementos de mercado en los últimos años. La apertura permitió la iniciativa privada y liberalizó también el mercado inmobiliario. También liberalizó los viajes a y desde el exterior, así como la tenencia de tierras por campesinos individuales y cooperativas para reducir la pesada carga de importar productos alimenticios.


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