22/12/2013

El mundo

En el mundo uno de cada siete habitantes es migrante

El 18 de diciembre fue el día Internacional del Migrante. Según un estudio hay más de mil millones de personas en el globo que migran de manera interna y externa.

El hombre es nómade desde los inicios de la civilización, muchas veces buscando mejores horizontes o escapando de amanezas inminentes. En la actualidad de 1.000 millones de personas, 800 millones se desplazan al interior de sus países de origen y 230 millones integran los flujos internacionales.
 
En las últimas décadas, el fenómeno se ha acelerado por los adelantos en medios de transporte y causas sociales, demográficas, económicas, políticas, ambientales y culturales. Se calcula que 18 millones de personas son refugiadas y un millón solicita asilo por cuestiones políticas, étnicas, culturales o religiosas. Cinco de cada 10 individuos que abandonan su país viajan a EEUU, Rusia, Alemania, Arabia Saudita, Canadá, Francia, Reino Unido, España, India y Ucrania.
 
Los migrantes en situación desfavorable están expuestos al rechazo, xenofobia, racismo y discriminación. Su situación se presta al abuso y maltrato. Son víctimas de redes de tráfico y trata de personas u otras acciones del crimen organizado, que los someten a extorsión y prostitución. En aquellas sociedades a las que no logran integrarse, son marginados a cinturones de miseria o guetos.
 
México tiene el mayor flujo de emigrantes en el mundo y nueve de cada 10 residen en la Unión Americana. Hay 33.7 millones de hispanos de origen mexicano en esa nación, de los cuales, 11.4 millones –incluidos seis millones de indocumentados– nacieron en nuestro territorio. Esta cifra representa el 11 % de la población del país.
 
En promedio, envían US$ 22.000 millones anuales a sus familiares, para ubicar a México en el tercer lugar mundial de captación de remesas, la segunda fuente de divisas de nuestra economía, detalló.
 
El investigador explicó que quienes se van buscan empleo o mejores oportunidades laborales, al no encontrarlos en sus lugares de origen. Incluso, ciertos territorios alientan la inmigración, al requerir mano de obra, calificada o no, como sucede con el acuerdo de trabajadores temporales suscrito entre México y Canadá, refirió.
 
También lo hacen debido a distintos fenómenos naturales como erupciones, huracanes o sismos que propician el movimiento de grandes contingentes al interior de los países u otros territorios, llamados refugiados ambientales.


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