27/12/2013

El mundo

Alrededor de 80 rebeldes murieron en una emboscada en Siria

Los conflictos en el país africano continúan, un nuevo derramamiento de sangre sucedió este viernes en la ciudad capital de Damasco.

 Entre 60 y 80 rebeldes murieron este viernes en una emboscada tendida por las fuerzas sirias en una aldea cristiana al norte de Damasco, mientras la oposición ofreció un cese al fuego a cambio del envío de observadores extranjeros al país.

 
Las tropas leales al régimen sirio mataron a decenas de milicianos del Frente al Nusra, vinculado a Al Qaeda, en una área entre las localidades de Malula y al Qastal, al norte de la capital siria, informó una fuente militar a la agencia siria de noticias SANA.
 
Según la fuente castrense, los milicianos iban pertrechados con lanzagranadas, fusiles, cinturones de explosivos, lanzaderas de cohetes y ametralladoras, que fueron incautadas por las autoridades.
 
SANA precisó que entre las víctimas mortales figuran combatientes yihadistas de distintas nacionalidades como egipcios, sauditas, libios y paquistaníes.
 
Las fuerzas sirias sorprendieron al amanecer a integrantes del Frente al Nusra cerca de Malula, a la que este grupo y rebeldes de otras organizaciones habían capturado a principios de este mes por segunda ocasión este año.
 
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que cuenta con una amplia red de activistas y médicos en el terreno, confirmó la información y agregó que tras la emboscada se desencadenaron combates entre ambas partes.
 
Malula, una de las pocas localidades en el mundo donde aún se habla el arameo, fue tomada el pasado 2 de diciembre por insurgentes de facciones islamistas, entre ellas el Frente al Nusra.
 
Poco antes, la oposición armada siria manifestó estar dispuesta a ordenar un alto el fuego en el país si la Liga Árabe y otras naciones envían observadores internacionales a la zona de conflicto.
 
El Consejo Nacional Sirio (CNS), la Coalición Nacional de las Fuerzas de la Revolución y la Oposición Siria (CNFROS), en coordinación con otras fuerzas revolucionarias y el Ejército Libre Sirio (ELS), ofrecieron detener las hostilidades por un periodo determinado.
 
Esto a condición de que la Liga Árabe y otros países envíen observadores a Homs, Alepo y otras ciudades, indicó el representante del CNS, Mahmud al-Hamza, durante una conferencia de prensa, según un despacho de la agencia rusa de noticias Ria Novosti.
 
Al-Hamza consideró que la presencia de los observadores internacionales en las ciudades sirias “garantizaría el cumplimiento de la tregua”.
 
Asimismo, al-Hamza señaló que la oposición apoya la Conferencia Internacional de Paz sobre Siria, Ginebra-2, prevista para el próximo 22 de enero, pero estimó que todavía no hay condiciones para su celebración.


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