28/12/2013

El mundo

Luego de 60 años cierren los “campos de reeducación” en China

Una cantidad indescriptible de abusos se producían en estos lugares que eran destinados a aislar a delincuentes comunes, pero también a enemigos del régimen.

La Asamblea Nacional Popular (ANP), el máximo órgano legislativo de China, aprobó dos esperados avances en política social y de derechos humanos del régimen comunista, el fin de los controvertidos campos de reeducación y la relajación de la no menos criticada política del hijo único.
 
Ambas decisiones han sido tomadas en la última reunión del año de la ANP, tras una semana de deliberaciones y un mes y medio después de que el Partido Comunista de China (PCCh) prometiera éstas y otras reformas sociales y económicas.
 
Los campos de reeducación mediante el trabajo ("laojiao") son abolidos casi 60 años después de que fueran instaurados por el régimen entonces liderado por Mao Zedong, "tras cumplir su misión histórica", según aseguró hoy la agencia oficial Xinhua.
 
El "laojiao" acabó convirtiéndose en una herramienta política y sirvió por ejemplo para privar de libertad tanto a intelectuales (en las campañas contra "derechistas" de 1957) como a muchos de los estudiantes que participaron en las protestas de Tiananmen de 1989.
 
Los abusos siguieron en décadas posteriores, y además de servir de centros de detención contra prostitutas, drogadictos o ludópatas, se utilizaron como castigo a sujetos "incómodos" para el régimen, desde disidentes a peticionarios o miembros del movimiento espiritual Falun Gong, prohibido por Pekín en 1999.


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