13/10/2014

El mundo

España: Piden hasta seis años de cárcel para los iniciadores del movimiento de 'indignados'

El Ministerio público de ese país solicitó tales condenas para 14 jóvenes acusados de provocar disturbios en la manifestación del 15 de mayo de 2011, que dio lugar al 15M.

El fenómeno de movilización colectiva producido en España desde 2011, que implicó la emergencia organizada de sectores jóvenes, los más afectados por la crisis económica, busca ser castigado por el gobierno de ese país, que ha solicitado condenas con prisión para los propulsores iniciales de la manifestación.

 

El Ministerio público español solicitó hoy lunes penas de hasta 6 años de prisión para 14 jóvenes acusados de los disturbios que tuvieron lugar durante la manifestación del 15 de mayo de 2011, germen del popular movimiento de los indignados españoles.


Los jóvenes, con edades comprendidas entre los 16 y 18 años y sin antecedentes penales, están acusados de delitos de desórdenes públicos, daños, resistencia, faltas, lesiones y atentado contra los agentes de la autoridad, según el escrito del fiscal publicado por la prensa española. Salvo en un caso, el procurador solicita penas que van entre dos años y seis años de cárcel.


De ser condenados, todos sumarían 74 años y tres meses de prisión. Los acusados fueron detenidos tras la manifestación del 15 de mayo de 2011 convocada por la plataforma "Democracia Real Ya" y "Juventud sin Futuro" en vísperas de las elecciones municipales de aquel año y que congregó a unas 3.000 personas que marcharon desde la plaza de Cibeles hasta la Puerta del Sol de Madrid.


Al término de la protesta, "unas 300 personas trataron de provocar altercados con las fuerzas policiales allí presentes, arrojando contra ello objetos contundentes, colocaron barricadas, destrozaron mobiliario público, escaparates, vidrieras de establecimientos comerciales, llegando hasta la Gran Vía, a la altura de Callao, donde cortaron el tráfico", explica el fiscal.


En relación con estos hechos, la policía arrestó a 19 personas, una de ellas era menor de edad, pero finalmente quedaron imputadas catorce. Entre algunas de las agresiones y daños, el fiscal relata lanzamientos de botellas de cerveza contra los agentes, sin que provocaran heridas, la quema de tachos de basura o el lanzamiento de éstos contra la vidriera de algún comercio. Por ejemplo, por arrojar dos botellas de cristal a un agente de seguridad, un joven enfrenta un pedido de seis años de prisión.


Servando Rocha, abogado de dos de los imputados, considera que el pedido del fiscal es desproporcionado y tiene un interés "ejemplarizante", ya que aquella protesta derivó en el movimiento de los "indignados" o "15M".


La manifestación de aquel día, que llevaba como lema "No somos mercancía en manos de políticos y banqueros", derivó en una acampada en la Puerta del Sol de Madrid, que la policía intentó levantar por la fuerza, en una acción que provocó una reacción ciudadana sin precedentes.


 Al día siguiente, decenas de miles de personas se volcaron a las calles en Madrid y las principales ciudades de España y "tomaron las plazas" convirtiéndolas en una especie de asamblea ciudadana que durante meses debatió sobre la crisis económica y los principales problemas políticos y sociales del país.


La acampada de Madrid fue desalojada en agosto, pero el movimiento, bautizado como "15M" o los "indignados", siguió cobrando forma y continúo su actividad asamblearia en los barrios.

 

Fuente: diariopopular.com




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