28/01/2017

El mundo

PARA CALMAR EL ESTRÉS

Los Obama vacacionarán en una isla exclusiva de ricos y famosos

En el Caribe, este lugar se encuentra rodeado de hermosas aguas turquesas, arrecifes de coral y bellas playas de arena.

Tras ocho años como presidente de los Estados Unidos, Barack Obama y su familia eligieron el destino soñado para disfrutar de unas vacaciones alejados de la Casa Blanca.


La isla de Necker, un exclusivo y lujoso paraíso en el Caribe fue el lugar que la ex familia presidencial escogió, pero que solo algunos pueden disfrutar.


Con 300.000 metros cuadrados, este pedazo de tierra pertenece al millonario Richard Branson, quien la adquirió en 1979 y la convirtió en un refugio muy solicitado por ricos y famosos que buscan resguardar su intimidad.




Lejos del estrés y las tensiones de la vida diaria, este lugar se encuentra rodeado de hermosas aguas turquesas, arrecifes de coral y bellas playas de arena. Un entorno ideal para practicar todo tipo de deportes acuáticos.


Por 80.000 dólares la noche, los visitantes pueden gozar de la casa principal o Great House que cuenta con ocho dormitorios dobles para los huéspedes y una gran suite de 140 metros cuadrados en la que el huesped puede sentir la brisa marina, o deslumbrarse con las preciosas vistas del mar Caribe desde cualquiera de sus rincones. Además, esta vivienda tiene capacidad para 18 personas e incluye un espacio con juguetes para chicos, libros y videojuegos.

 

Como si fuera poco, a estas comodidades se suman seis casas de estilo balinés (con capacidad para dos personas cada una), más Temple House y Love Temple, con lugar para otros dos huéspedes cada una.




A pesar de que la isla se alquila en su totalidad, hay algunas semanas del año en las que se ofrece la posibilidad de alquilar por habitación: en marzo, por ejemplo, se puede conseguir desde 4.280 dólares la noche en una de las habitaciones dobles y hasta 6.900 dólares la Master Suite.


Los precios incluyen todas las comidas, internet, DJ para una noche, traslados al aeropuerto y un staff de 100 personas dedicados al bienestar de sus huéspedes.


Además de todos los lujos detallados, los Obama podrán bañarse en dos piscinas de agua dulce o en un jacuzzi en la playa. Tendrán a su disposición reposeras y hamacas para descansar en la arena y disfrutar de la fauna local, desde lemures y flamencos hasta tortugas gigantes, practicar deportes naúticos y, por supuesto, descansar.






Recomienda esta nota: