10/02/2018

El mundo

Histórica reunión entre Corea del Sur y Corea del Norte

El presidente surcoreano y la hermana de Kim Jong Un ratifican su voluntad de celebrar una cumbre en Pyongyang y se alejan de la actitud belicista de EEUU. Plantearon incluso la posibilidad de la unificación.
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Gestos de acercamiento en el marco de los Juegos de Invierno.

El presidente de Corea del Sur, Moon Jae In, ha manifestado su voluntad de hacer todo lo posible para aceptar la invitación del líder norcoreano, Kim Jong Un, a lo que sería una histórica cumbre en Pyongyang entre ambos mandatarios y un extraordinario gesto de reconciliación bilateral frente a las amenazas exhibidas por la administración Trump de iniciar un conflicto con Corea del Norte en respuesta a los ensayos balísticos y nucleares del régimen norcoreano.


"Vamos por ello", ha declarado el presidente surcoreano después de tres horas de reunión en la Casa Azul -la sede de la Presidencia en Seúl- con una inesperada interlocutora: Kim Yo Jong, la hermana menor del líder norcoreano y jefa de la delegación norcoreana a los Juegos Olímpicos de Invierno que están celebrándose en Pyeongchang (Corea del Sur).


En el encuentro, Kim -primer miembro de la familia de dirigentes que pone pie en Corea del Sur-, ha entregado al presidente surcoreano la invitación de su hermano, y ha escrito en el libro de invitados su deseo, en nombre del líder norcoreano, de que ambos países reanuden sus relaciones en beneficio mutuo.


"Espero verle en Pyongyang lo más pronto posible. Si intercambia pareceres con Kim Jong Un, las relaciones norte-sur podrían experimentar una mejoría tan rápida que el ayer parecería un pasado distante", ha hecho saber la representante norcoreana durante la reunión, según fuentes de la Presidencia surcoreana a la agencia oficial de noticias Yonhap.


"Espero que usted, señor presidente, deje una huella que pueda ser recordada por futuras generaciones, asumiendo el papel de líder en el inicio de una nueva era de unificación", ha añadido. En respuesta, el presidente surcoreano ha manifestado su voluntad de ponerse a trabajar inmediatamente para "crear las condiciones necesarias" que permitan esta cumbre.


La iniciativa se enmarca en un acelerado deshielo diplomático que incluyó más apretones de manos, una comida con licor coreano y la potencial alegría compartida de ver a un único equipo representando a las Coreas en la competición de hockey de los Juegos Olímpicos de Invierno.


Por el momento no se ha concretado nada sobre la visita del dirigente surcoreano, pero el mensaje verbal, que llega en un “momento conveniente” para el líder norcoreano Kim Jong Un, forma parte de una repentina oleada de sentimientos positivos entre las dos naciones durante los Juego de Pyeongchang. El resultado: Una situación embriagadora y en ocasiones surrealista en una Corea del Sur que se ha visto más amenazada que atraída por el Norte.


Moon dijo a Kim Yo Jong el sábado que ambos países deberían seguir trabajando para establecer las condiciones para una reunión, explicó el portavoz del dirigente surcoreano, Kim Eui-kyeom. Estados Unidos y el Norte deberían reanudar pronto el diálogo, agregó.


La comida celebrada el sábado en la residencia presidencial de Seúl entre Moon y Kim Yo Jong es el encuentro diplomático de más alto nivel entre las dos naciones en los últimos años. El viernes por la noche, Kim Yo Jong y otros delegados norcoreanos asistieron a la ceremonia inaugural de los Juegos y vieron desfilar a un equipo coreano “unificado”, bajo una bandera con la silueta de la península sin la frontera que la divide.


El encuentro delinea la política de distanciamiento ejercida por Corea del Sur respecto a la agresividad demostrada por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha impuesto duras sanciones contra Corea del Norte, acompañadas de una retórica a juego, para que renuncie al desarrollo de armas nucleares. "Esta es la acción más fuerte hasta ahora de Corea del Norte para abrir una brecha entre el sur y los Estados Unidos", ha indicado el ex viceministro de Exteriores de Corea del Sur y ahora profesor de la Universidad de Corea en Seúl, Kim Sung Han, a Reuters.


En Corea del Sur se encuentra el vicepresidente de EEUU, Mike Pence, quien expresó su confianza en que "el presidente Moon seguirá apoyándonos firmemente en nuestra campaña de presión extrema", según una entrevista a NBC. "Que nadie se equivoque: Estados Unidos tiene opciones militares viables para enfrentarse una amenaza nuclear de Corea del Norte, pero, dicho esto, esperamos un camino mejor", ha añadido. (Europa Press, AP)


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