12/02/2018

El mundo

Leones se comieron a un cazador furtivo: le dejaron sólo la cabeza

Ocurrió en una reserva privada al noreste de Sudáfrica, donde fueron hallados unos pocos restos de la víctima, que se había infiltrado con un fusil utilizado para matar rinocerontes.
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Esta vez el humano fue la presa.

Un hombre que, según cree la policía, era un cazador furtivo, fue devorado por varios leones de una reserva del noreste de Sudáfrica, según ha confirmado un portavoz policial.


La cabeza y los restos de la víctima fueron hallados este sábado en una reserva privada de Hoedspruit, cerca del famoso Parque Nacional de Kruger, el mejor y más famoso de los más de 400 parques y reservas naturales con que cuenta Sudáfrica, según informa el diario El País.


"Al parecer estaba cazando ilegalmente cuando fue atacado por un grupo de leones que lo devoró. Dejaron sólo la cabeza y algunos trozos de carne", dijo el portavoz de la policía Moatshe Ngoepe. Cerca de lo que quedó del cadáver del hombre había un fusil de caza, indicó el portavoz. Pero no llevaba documentos y todavía no pudo ser identificado.


Según un testigo citado por el Daily Mail, el fusil del arma era de calibre .456, una poderosa munición utilizada en la caza de animales grandes, especialmente elefantes y rinocerontes. Algunos trabajadores de la reserva privada, que ofrece safaris fotográficos, expediciones y estadías, dicen haber escuchado los gritos del hombre pidiendo ayuda durante el ataque de los leones, según reportó ese diario.


En el momento en que escucharon los gritos los trabajadores de Ingwelala creyeron que se trataba de un compañero encargado de los tractores. Pero luego de rastrearlo y encontrarlo con vida entendieron que debía tratarse de un cazador furtivo.


Los trabajadores realizaron un disparo al aire que ahuyentó a los leones, pero cuando llegaron al lugar ya era demasiado tarde. No estaba claro si los leones eran parte de la manada que vive en Ingwelala o si provenían del Parque Nacional Kruger.


En 2017 fueron hallados los restos de varios leones en diferentes reservas naturales del país. Estaban decapitados y habían mutilado sus miembros, utilizados en la medicina tradicional.


Las principales víctimas de la caza furtiva en Sudáfrica son los rinocerontes, cuyos cuernos son muy codiciados en Asia. En 2017, los furtivos mataron más de un millar de ejemplares, según las estadísticas ofrecidas por las autoridades sudafricanas.


Por otra parte, se estima que cada año 250 personas mueren en África atacados por leones, inmensos felinos de hasta 190 kilogramos de peso que puede correr a unos 80 kilómetros por hora. Hace unos meses el cazador furtivo Luteni Muhararukua murió en Namibia cuando el rinoceronte que acechaba lo embistió. (El País; Infobae)


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