28/02/2019

El mundo

Kim y Trump cenaron pero aún no hablan de desarme

Tuvieron un encuentro distendido antes de encarar el debate más difícil El líder de Norcorea y el presidente de Estados Unidos se reunieron en Hanoi. Hoy comenzarán las negociaciones.
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La cena entre las dos potencias nucleares.

El presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, iniciaron, en Vietnam, su segunda cumbre, con gestos cálidos, mensajes optimistas y una distendida cena, que preparó el terreno para las difíciles conversaciones sobre las armas nucleares del país comunista.

Trump predijo una cumbre muy exitosa y manifestó que está honrado de reunirse con el “gran líder” Kim, luego de que ambos estrecharan sus manos e intercambiaran sonrisas en el lujoso hotel Sofitel Legend Metropole de la ciudad de Hanoi, ocho meses después de su primera e histórica cumbre de junio pasado en Singapur.

Kim dijo que la nueva cumbre era resultado de una “valiente decisión política” de Trump, y agregó que desde el encuentro en Singapur hubo “mucha reflexión, esfuerzo y paciencia” y que esperaba que esta segunda reunión tuviera “un resultado que sea bienvenido por todos”.

Trump reiteró que Corea del Norte tiene un “tremendo potencial económico” y que ha habido “mucho progreso” en las relaciones entre sus países, que son enemigos históricos y que siguen técnicamente en guerra desde que la Guerra de Corea (1950-1953) terminó con un armisticio y no con un tratado de paz.

Los mandatarios hicieron sus breves comentarios a periodistas luego de saludarse delante de una hilera de banderas estadounidenses y norcoreanas, y después mantuvieron un encuentro a solas y una cena en la que estuvieron con otros miembros de sus gobiernos.

Los críticos han dicho que la cumbre en Singapur fue pobre en resultados, pero Trump señaló que confiaba en que estas conversaciones fueran “tan buenas o mejor que las primeras”. El inicio de las negociaciones está previsto para hoy.

En una ironía de la historia, Trump tratará de convencer a Kim que renuncie al desarrollo de armas nucleares, en un hotel que tiene un búnker antibombas en el que se refugiaron la actriz Jane Fonda y la cantante Joan Baez para protegerse de bombardeos estadounidenses durante la Guerra de Vietnam.

El búnker se selló tras el fin del conflicto, y en 2011 fue descubierto por casualidad cuando se hacía una remodelación.

Trump, que busca una victoria en política exterior que mitigue numerosos problemas políticos y legales que enfrenta en Estados Unidos, cree que puede hacer historia con Corea del Norte y ha afirmado que el primer ministro de Japón ya lo ha nominado como candidato a ganar el Premio Nobel de la Paz.

Para convencerlo de que desmantele su programa atómico, se cree que Trump ofrecerá a Kim firmar una declaración formal de paz -aunque quizás no un tratado formal- que ponga fin, aunque sea simbólico, a la inacabada Guerra de Corea.

Al mismo tiempo, el mandatario estadounidense está bajo gran presión para extraer concesiones sustanciales de parte de Kim, quien hasta ahora ha mostrado poca disposición a deshacerse de su arsenal atómico.

Washington y Pyongyang ni siquiera están de acuerdo en qué consiste exactamente la desnuclearización. Corea del Norte lleva más de un año sin hacer pruebas nucleares ni lanzamientos de misiles, pero -según la ONU- siguió con el desarrollo de su arsenal atómicos. (lagaceta.com.ar)


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